14 de Julio de 2022
Paleontología

¿Fue el megalodonte el depredador marino por excelencia?

Un análisis isotópico del esmalte dental de estos temibles tiburones sugiere que ocuparon un nivel trófico más alto que el de cualquier otro animal oceánico, vivo o extinto.

Comparación entre un diente de megadolonte (izquierda) y otro de tiburón blanco (derecha). [Mark Kostich/iStock

El megalodonte era un tiburón de dimensiones superlativas: alcanzaba la longitud de un autobús, su peso se medía en toneladas y sus dientes tenían el tamaño de una mano humana. Y podría haber ocupado un nivel tan elevado en las redes tróficas marinas que ningún otro depredador oceánico lo habría igualado desde entonces. Así lo explican Emma Kast, de la Universidad de Princeton, y su equipo en un artículo publicado en Science Advances. Y es que durante el Mioceno y el Plioceno, los períodos en los que vivió el tiburón gigante, la cadena alimentaria pudo ser algo más larga que la actual.

En su estudio, Kast y sus colaboradores utilizaron una nueva técnica que analiza las redes tróficas a partir de la proporción de isótopos de nitrógeno presentes en las moléculas orgánicas del esmalte dental. Los valores se comparan con las concentraciones de nitrógeno en el colágeno de la dentina, que se emplean para determinar la posición de los tiburones actuales en la cadena alimentaria. Cuanto más elevado sea el nivel que ocupa un animal, más nitrógeno 15 ingerirá en su dieta y mayor será la proporción de este isótopo con respecto al nitrógeno 14.

El equipo halló en los megalodontes concentraciones de nitrógeno 15 notablemente más altas que en los grandes tiburones blancos, los osos polares o las orcas. Los expertos concluyeron que los megalodontes cazaban más carnívoros que cualquier otro depredador oceánico conocido, vivo o extinto. Se sabe que se alimentaban de ballenas barbadas y también de otros tiburones.

Sin embargo, los científicos observaron una amplia variabilidad en el contenido en nitrógeno 15 de los dientes de megalodonte, lo que sugiere que no todos los congéneres llegaron a ocupar la cima de la cadena alimentaria. En cualquier caso, esa posición tan elevada no evitó su extinción: los cambios climáticos del final del Plioceno y la aparición de los ágiles tiburones blancos causaron la desaparición de la especie hace 2,6 millones de años.

Daniel Lingenhöhl

Referencia: «Cenozoic megatooth sharks occupied extremely high trophic positions». Emma R. Kast et al. en Science Advances, vol. 8, art. eabl6529, 22 de junio de 2022.

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