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11 de Diciembre de 2018
Neuropsicología del desarrollo

¿Infecciones que desencadenan trastornos mentales?

Un estudio realizado en Dinamarca asocia la invasión de microrganismos patógenos, durante la infancia y adolescencia, con el desarrollo de la esquizofrenia y otras alteraciones de la personalidad y la conducta.

Las infecciones acaecidas durante la infancia y la adolescencia favorecerían el desarrollo de enfermedades mentales subsiguientes. [Pixabay]

Un estudio reciente, publicado por la revista JAMA Psychiatry, relaciona las infecciones en niños y adolescentes con un aumento del riesgo de padecer esquizofrenia, depresión y otros trastornos mentales.

A fin de investigar dicha asociación, Michael E. Benros y su equipo, del Hospital Universitario de Aarhus, analizaron los datos de más de 1 millón de personas nacidas en Dinamarca entre el 1 de enero de 1995 y el 30 de junio de 2012 e identificadas en el registro civil danés.

Durante los 9.7 años promedio que duró el seguimiento de los participantes, se observó que el ingreso hospitalario por infección incrementaba en un 84 por ciento la probabilidad de entrar de nuevo en un hospital a consecuencia de un trastorno mental. Además, el riesgo de requerir medicación psicotrópica también aumentaba un 42 por ciento.

Sin embargo, el tratamiento con medicamentos anti-infecciosos resultó en una reducción de estos porcentajes. Así pues, el ingreso en un hospital por enfermedad mental se situó alrededor del 40 por ciento, mientras que solo el 22 por ciento de los pacientes necesitó la administración de psicofármacos.

De entre los compuestos capaces de combatir las infecciones, destacaron los antibióticos, pues a diferencia de antivirales, antimicóticos o antiparasitarios, su prescripción se relacionó con el desarrollo de alteraciones cognitivas, emocionales y de conducta. El número de intervenciones por causa de la infección también correlacionó con un mayor riesgo de enfermedad mental.

En concreto, la esquizofrenia, la ansiedad, los desórdenes de personalidad y de comportamiento, el retraso mental, el autismo, el déficit de atención e hiperactividad, así como los tics, fueron los trastornos más frecuentes que aparecieron tras el contagio de los microrganismos.

Benros y sus colaboradores desconocen los potenciales mecanismos responsables de estos resultados, pues el diseño de la investigación no permite identificarlos. Aun así, postulan que la respuesta inflamatoria e inmunitaria desencadenada por la infección podría afectar al cerebro en desarrollo. Asimismo, factores genéticos, ambientales o socioeconómicos tampoco pueden excluirse como origen secundario de las enfermedades mentales.

En un futuro, una mejor comprensión del papel de las infecciones y la terapia antimicrobiana en la patogénesis de estos trastornos devastadores podría ayudar a desarrollar nuevas estrategias de prevención.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «A nationwide study in Denmark of the association between treated infections and the subsequent risk of treated mental disorders in children and adolescents», de O. Köhler-Forsberg et al., en JAMA Psychiatry, publicación avanzada en internet el 5 de diciembre de 2018.

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