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  • 14/10/2011

Desarrollo infantil

Justos desde los 15 meses

Los bebés demuestran sentido de equidad y altruismo antes de lo que se pensaba.

PLoS ONE

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Altruistas con los juguetes: En uno de los experimentos, el bebé debía escoger un juguete de entre dos a elegir (A). Seria su "juguete preferido". Tras ello, un familiar entregaba al bebé el juguete "no preferido". A continuación, un investigador desconocido pedía al pequeño, mirándole a los ojos, que le dejase jugar con uno de los juguetes, el que quisiera (B). En el caso de los "bebés altruistas", cedían su "juguete preferido". [PLoS ONE]

Con 15 meses, un bebé ya muestra comportamientos de altruismo, equidad y  cooperación. A esta conclusión ha llegado un equipo de investigadores encabezado por Jessica Sommerville, profesora de psicología en la Universidad de Washington. Según subraya la autora, la investigación prueba que el sentido de justicia aparece a etapas infantiles anteriores a las que se atribuía hasta ahora la adquisición del sentido de justicia. "Nuestros hallazgos muestran que las normas de equidad y el altruismo se adquieren más rápidamente de lo que pensábamos", afirma.

Estudios previos revelaban que a los dos años los niños ayudaban a los demás (medida de altruismo), y que no era hasta los seis o siete que mostraban un sentido de la justicia. Sin embargo, en el reciente trabajo, con los bebés de 15 meses percibían la diferencia entre una distribución igual y desigual de alimentos a diversas personas. "Los bebés que eran más sensibles a la distribución equitativa de los alimentos también eran más propensos a compartir su juguete preferido”, señala la experta en desarrollo infantil temprano.


Leche, galletas y piezas de Lego

Para llevar a cabo el estudio se contó con la participación de un total de 47 bebés de 15 meses. Sentado en el regazo de su madre o de su padre, el pequeño visionaba dos videos cortos sobre personas llevando a cabo una tarea. En un video, se repartía un plato de galletas entre dos personas; la distribución de alimentos se realizo dos veces, una con una asignación equitativa de las galletas y otra con una asignación desigual. El argumento de la segunda película era el mismo, empero se utilizaba una jarra de leche en vez de galletas.

A continuación, los investigadores analizaron cómo los 47 bebés se fijaban en la distribución de alimentos. Observaron que los pequeños prestaban más atención cuando se sorprendían, y se fijaban en si un beneficiario obtenía más alimento que el otro. Sommervile apunta: "Los bebés esperaban una distribución equitativa y justa de los alimentos, y se sorprendían al ver a una persona con más galletas o leche que la otra".

Para averiguar si el sentido de la justicia de los bebés tiene relación con su propia voluntad de compartir, los investigadores llevaron a cabo una segunda tarea en la que el bebé podía elegir entre dos juguetes: un simple bloque de Lego o un muñeco de Lego más elaborado. El objeto escogido lo etiquetaron como su “juguete preferido”.

A continuación, un experimentador que los bebés no habían visto antes señalaba a los juguetes y preguntaba, "¿Puedo coger uno?". En respuesta, un tercio de los niños compartió su juguete preferido con el desconocido; otro tercio su juguete no preferido. El otro tercio de los bebés no compartió ningún juguete, reacción que puede deberse a que estaban nerviosos o desmotivados para compartir.

Comparando la tarea de intercambio de juguetes y los resultados de las actividades de distribución de alimentos, los investigadores encontraron que el 92 por ciento de los bebés que compartieron su juguete preferido ("partícipes altruistas") pasaron más tiempo observando la distribución desigual de los alimentos. En contraste, el 86 por ciento de los bebés que compartieron su juguete no preferido ("partícipe egoísta"), se sorprendió más cuando se produjo una división justa de los alimentos. “Los partícipes altruistas eran muy sensibles a la violación de la equidad en la tarea de los alimentos", explica Sommerville, "mientras que los partícipes egoístas mostraron el efecto opuesto".

¿Significan los resultados que la equidad y el altruismo son innatos? ¿O tales cualidades pueden ser aprendidas? Sommerville y su equipo de investigación estudian en la actualidad dicha cuestión mediante el análisis de cómo los valores de los padres y sus creencias pueden alterar el desarrollo de un bebé. "Es probable que los bebés recojan estas normas de una manera no verbal, mediante la observación de cómo se tratan las personas entre sí", concluye Sommerville.

Más información en PLoS ONE

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