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  • 17/04/2018

Contaminación atmosférica

La contaminación atmosférica favorecería la progresión del alzhéimer

El estudio, realizado en residentes de Ciudad de Méjico, sugiere, además, que las primeras alteraciones del tejido cerebral podrían aparecer durante la infancia y adolescencia.

Environmental Research

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La exposición acumulativa a contaminantes atmosféricos podría acelerar la progresión del alzhéimer. Además, agregados de proteínas asociados con la enfermedad aparecería antes de los 10 años de edad. En la imagen, vista aérea de Ciudad de Méjico. [Wikimedia Commons]

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Que la exposición a la contaminación del aire supone un riesgo para la salud no es una novedad. La polución no solo aumenta la probabilidad de desarrollar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, sino que también afecta al desarrollo cognitivo. Pero, ¿podría, asimismo, favorecer la aparición y progresión de demencias como el alzhéimer?

A fin de responder esta cuestión, Lilian Calderón-Garcidueñas, investigadora de la Universidad de Montana, en colaboración con científicos de la Universidad del Valle de Méjico, analizó el tejido cerebral de varios habitantes de Ciudad de Méjico. En concreto, el estudio, publicado por la revista Environmental Research, incluyó 203 personas jóvenes, de entre 11 meses y 40 años de edad, cuya muerte fue repentina, no relacionada con el cerebro.

Cada año, la concentración de contaminantes, como las partículas de menos de 2.5 micrómetros de diámetro (PM 2.5) o el gas ozono, en el aire de esta gran urbe, capital de Méjico, supera los niveles aceptados por organismos gubernamentales. Esta tendencia se ha mantenido a lo largo de las últimas dos décadas y, por consiguiente, ha afectado a la mayor parte de los participantes durante toda su vida.

¿Niños y adolescentes dementes?

Según los resultados del trabajo, la acumulación anómala de las proteínas tau y amiloide beta, características de la enfermedad de Alzheimer, se inicia en la infancia, antes de cumplir los 10 años. La patología afecta, de forma progresiva, mayor número de áreas cerebrales a medida que avanza la adolescencia y se alcanza la veintena. Las placas del péptido amiloide beta y la patología vascular, así como la degeneración de ciertas neuronas fueron evidentes entre los 30 y los 40.

Calderón-Garcidueñas y su equipo relacionaron la rápida y temprana evolución del alzhéimer con la exposición cumulativa a los compuestos contaminantes del aire. Una vez inhalada o ingerida, la materia particulada, debido a su reducido tamaño, es capaz de atravesar barreras biológicas como la hematoencefálica, que protege el cerebro. Además, las partículas se componen de hierro y otros metales oxidantes que dañan las células del sistema nervioso central.

En conclusión, el estudio parece indicar la necesidad de iniciar tratamientos neuroprotectores a edades muy tempranas, además de reducir los niveles de contaminación atmosférica de las grandes ciudades. En un futuro, los científicos intentaran definir nuevas interacciones entre factores ambientales, nutricionales, metabólicos y genéticos con el objeto de ayudar en la prevención de la demencia.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Hallmarks of Alzheimer disease are evolving relentlessly in Metropolitan Mexico City infants, children and young adults. APOE4 carriers have higher suicide risk and higher odds of reaching NFT stage V at ≤40 years of age», L. Calderón-Garcidueñas et al. en Environtmental Research, 164, 475-487, publicado el 26 de marzo de 2018.

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