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3 de Diciembre de 2019
Desarrollo

La edad materna avanzada induce cambios en la placenta

En ratas, ello afecta el desarrollo de las crías, en especial los machos, que podrían desarrollar problemas cardíacos durante la edad adulta.

El hallazgo, que deberá comprobarse en humanos, sugiere de la importancia del sexo del bebé a la hora de aconsejar a madres maduras. En la imagen, tinción de hematoxilina-eosina de una placenta humana. [Wikimedia Commons]

De acuerdo con un estudio, publicado en tiempo reciente por la revista Scientific Reports, en madres de edad avanzada, la placenta experimenta ciertos cambios que afectarían la salud cardiovascular de la descendencia. En especial, la de sexo masculino.

A partir de los 35 años de edad, el embarazo implica mayor riesgo tanto para la madre como para el bebé. Alteraciones como la preclamsia, la diabetes gestacional, las anomalías genéticas en el feto e incluso la muerte prenatal resultan más frecuentes. Sin embargo, el entorno dentro del útero también sufre modificaciones.

A fin de caracterizarlas, Amanda N. Sferruzzi-Perri y su equipo, de la Universidad de Cambridge, junto con científicos de la Universidad de Alberta en Canadá y la Universidad de Adelaida en Australia, usaron ratas embarazadas de distintas edades. En concreto, hembras jóvenes, de entre 3 y 4 meses de edad, así como otras mucho más maduras, de entre 9 y 10 meses de edad. Estas últimas se asemejan a las mujeres mayores de 35 años.

En primer lugar, los investigadores observaron que las placentas de las hembras maduras presentaban menor capacidad para subministrar oxígeno y nutrientes a los fetos. Ello afectó al desarrollo de las crías, cuyo peso corporal se redujo un 25 por ciento en comparación con la descendencia de madres jóvenes.

Los autores postulan que el origen de dichas alteraciones se halla en los cambios que sufre la estructura de la placenta debido a la edad materna. No obstante, de forma interesante, las variaciones de este órgano intermediario difieren según el sexo del bebé. Asimismo, la expresión de ciertos genes y proteínas, implicados en el crecimiento y la función placentaria también resultó distinta en machos y hembras.

Finalmente, la vejez de las gestantes incrementó los niveles de estrés oxidativo en la placenta, en ambos sexos. Empero, ello únicamente provocó la muerte celular en el caso de las crías de sexo masculino y, en consecuencia, afectó de forma especialmente negativa su crecimiento, en comparación con sus hermanas. Además, Sferruzzi-Perri y sus colaboradores postulan que la mala función placentaria ocasionaría la aparición de insuficiencia cardíaca, junto con hipertensión en estos machos, una vez alcanzada la edad adulta.

Los autores concluyen que el hallazgo ayudará a comprender el funcionamiento de la placenta, hecho que permitirá optimizar el desarrollo fetal ante el número creciente de maternidades tardías.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Advanced maternal age compromises fetal growth and induces sex-specific changes in placental phenotype in rats», de T. Napso et al., en Scientific Reports; 9:16916, publicado el 28 de noviembre de 2019.

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