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Actualidad científica

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  • 18/02/2019

Sociología de la ciencia

La influencia del prestigio en la difusión de las ideas

Un modelo inspirado en el contagio de enfermedades infecciosas muestra que las ideas que se originan en instituciones prestigiosas llegan más lejos que otras igualmente buenas pero que nacen en centros más modestos.

EPJ Data Science

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¿Solo meritocracia? Un trabajo basado en un modelo informático ha argumentado que el prestigio de una institución académica contribuye de manera artificial al éxito de las ideas que se originan en ella. [DrAfter123/iStock]

Al igual que ocurre con las enfermedades infecciosas, las ideas que surgen en el ámbito académico también se contagian. Sin embargo, hasta ahora los investigadores no tenían del todo claro por qué algunas ideas llegan tan lejos mientras que otras igualmente buenas permanecen en relativa oscuridad.

Ahora, un equipo de científicos de la computación ha usado un modelo epidemiológico para simular la transmisión de ideas entre instituciones académicas. Los resultados muestran que las ideas originadas en centros prestigiosos provocan «epidemias» de mayor tamaño que aquellas igualmente buenas pero que nacen en centros menos famosos, explica Allison Morgan, investigadora de la Universidad de Colorado en Boulder y autora principal del estudio. «Eso implica que, manteniendo constante la calidad de una idea, el lugar donde esta nace determina cuán lejos llegará», señala Aaron Clauset, también de Boulder y coautor del trabajo.

Eso no solo es injusto, sino que pone de relieve «una gran debilidad en nuestra forma de hacer ciencia», opina Simon DeDeo, profesor de ciencias sociales y de la decisión de la Universidad Carnegie Mellon, quien no participó en el estudio. Hay muchos investigadores altamente capacitados que no terminan en instituciones de primer nivel. «[Esas personas] están generando buenas ideas que sabemos que se están perdiendo», añade DeDeo. «Nuestra ciencia, nuestro sistema académico, no es tan bueno como podría ser debido a ello.»

Para llevar a cabo su trabajo, los autores analizaron un conjunto de datos sobre la contratación de personal académico en el área de ciencias de la computación en EE.UU. y Canadá. Después, los cruzaron con una base de datos de artículos publicados por esos mismos investigadores contratados. A partir de ahí, estudiaron cómo se movían las ideas relativas a cinco grandes temas de investigación.

Observaron que la contratación de un investigador daba cuenta de dicho movimiento en más de un tercio de las ocasiones. Y que, en el 81 por ciento de esos casos, la transmisión tenía lugar desde una institución de mayor prestigio a una de menos. A continuación, el equipo simuló el proceso mediante un modelo de propagación de enfermedades infecciosas y halló que el tamaño de una «epidemia» (medido a partir del número de instituciones que publicaron estudios sobre una idea después de que esta se diese a conocer) dependía del prestigio del centro de origen. Los resultados se publican en EPJ Data Science.

El modelo sugiere que «puede haber un gran número de buenas ideas que nacen en el medio del pelotón», sostiene Clauset. DeDeo está de acuerdo: hay mucho trabajo de calidad que se hace en lugares que no son famosos. «Podemos aprender mucho de ellos, y podemos aprender cosas que nadie más sabe porque ni siquiera se les está prestando atención», concluye el investigador.

Viviane Callier/Scientific American

Referencia: «Prestige drives epistemic inequality in the diffusion of scientific ideas», Allison C. Morgan et al en EPJ Data Science, vol. 7:40, diciembre de 2018.