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10 de Abril de 2019
Etología

La inseguridad social también estresa a los primates

La frecuencia e intensidad de las conductas agresivas de los chimpancés aumenta cuando la competencia entre machos es más débil.

Para evitar la escalada de conflictos y promover la cohesión grupal, los chimpancés macho evitan las acciones agresivas en situaciones de inestabilidad social. [Anna Preis/ Instituto Max Planck]

Aunque los machos están más estresados cuando su jerarquía dentro del grupo es inestable, se muestran menos agresivos. Al parecer, en tiempos de inestabilidad social, los animales renuncian a las acciones agresivas para evitar la escalada del conflicto y promover la cohesión grupal; en cambio, en tiempos de estabilidad, muestran mayor agresividad.

«El estrés no se origina por la agresión directa, sino por la incertidumbre social que surge entre los machos que se encuentran en una situación de competencia», explica Preis, del Instituto Max Planck para Antropología Evolutiva en Leipzig y primera autora de la investigación. «En nuestro estudio, examinamos dos posibles relaciones que pueden desencadenar la inestabilidad social: la lucha por el dominio y las posibilidades de apareamiento. En ambos contextos, con independencia de su dominio, los machos presentaban un mayor nivel de estrés cuando la presión de la competencia era más fuerte. Sin embargo, la frecuencia e intensidad de sus acciones agresivas fue más fuerte cuando la competencia era más débil». Los resultados de la investigación se publican en Frontiers in Ecology and Evolution.

Los científicos observaron el comportamiento de chimpancés machos en el Parque Nacional de Taï en Costa de Marfil durante períodos de mayor competencia social. También analizaron los valores de cortisol en la orina de los animales para determinar su nivel de estrés. Encontraron que en tiempos de inestabilidad social, el valor hormonal era mayor en todos los machos, lo que significaba que experimentaban más estrés que en los períodos estables. Pero, sorprendentemente, con la conducta agresiva sucedía a la inversa: se registraron más actos agresivos en tiempos de estabilidad social. Los investigadores no pudieron establecer una relación entre el rango de dominancia y los niveles de cortisol de los animales en tiempos estables o inestables.

La inseguridad social estresa

Los resultados sugieren que para los chimpancés macho dominantes, el mantenimiento de su estatus social no se halla asociado con un aumento de estrés físico. Más bien, todos los machos del grupo están expuestos al estrés psicosocial en su competencia por el estado de dominación y la inestabilidad en la jerarquía, aunque las acciones agresivas son menos comunes. Esto apoya una serie de otros estudios que revelan que la inseguridad en las relaciones sociales resulta estresante para los primates, incluidos los humanos, indican los autores.

«Los chimpancés macho adaptan su comportamiento competitivo a las condiciones contextuales. Si el riesgo de que la situación se agrave es particularmente alto, evitan la conducta agresiva para reducir el riesgo de lesiones», señala Roman Wittig, autor principal del estudio. «Los chimpancés son animales muy territoriales y defienden juntos su territorio contra los intrusos. Los machos pueden evitar el comportamiento agresivo cuando las relaciones de dominio son poco claras e inestables. Esto podría ser parte de una estrategia de manejo de conflictos que permita a los animales trabajar como grupo en esas situaciones».

Las estrategias de manejo de conflictos son cruciales para mantener una convivencia estable en los grupos sociales. El estudio actual muestra cómo los chimpancés en libertad tratan los conflictos dentro del grupo y equilibran el uso del comportamiento agresivo contra los intereses personales y grupales. «Nuestro estudio muestra que las tasas de agresión no siempre son un buen indicador de la intensidad competitiva, por lo que los estudios futuros también deben tener en cuenta la prevención de la agresión y otras formas no agresivas de comportamiento competitivo», concluye Preis.

Fuente: Instituto Max Planck para la Antopología Evolutiva

Referencia: «Urinary cortisol, aggression, dominance and competition in wild, West African male chimpanzees», de Anna Preis et al. en Frontiers in Ecology and Evolution, publicado en línea el 5 de abril de 2019.

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