17 de Diciembre de 2020
Cáncer

La obesidad debilita el sistema inmunitario frente al cáncer

Una dieta rica en grasas induciría cambios metabólicos que permitirían al tumor obtener más nutrientes que las células de su entorno.

Los linfocitos T CD8+ presentan la capacidad de infiltrarse en un tumor y controlar su crecimiento. En la imagen, tres linfocitos T rodean una célula cancerosa. [Flickr/NIH]

La obesidad constituye un factor de riesgo de, por lo menos, trece tipos de cáncer, incluidos los tumores colorrectales. El aumento de peso induce alteraciones en el metabolismo de lípidos, resistencia a la insulina, cambios hormonales y de expresión génica, así como una mayor inflamación. Pero ¿cómo afecta al entorno del tumor?

Ahora Marcia C. Haigis y su equipo, de la Universidad de Harvard, en colaboración con científicos de otros centros de investigación y universidades de Estados Unidos, Inglaterra y España, describen el modo en que la obesidad inhibe la función anticancerígena de los linfocitos T CD8+, hecho que favorece el crecimiento y progresión del tumor.

En el estudio, publicado por la revista Cell, los investigadores alimentaron un grupo de ratones con una dieta rica en grasas. Tras diez semanas, el peso de los animales aumentó de forma notable, así como los niveles de colesterol y glicemia. Asimismo, en estos animales, el adenocarcinoma de colón proliferó más rápidamente, en comparación con el grupo de control.

El análisis del tejido reveló que la dieta alta en lípidos redujo el número de linfocitos T CD8+ infiltrados dentro del tumor, además de alterar su capacidad para eliminar las células cancerosas. Al parecer, el exceso de moléculas de grasa reprogramó el metabolismo de los inmunocitos y el cáncer, aunque en sentidos opuestos. En condiciones normales, ambos tipos celulares usan los lípidos como fuente de energía. Sin embargo, en el presente trabajo, las células tumorales, pero no así los linfocitos, aumentaron su avidez por las grasas. En consecuencia, monopolizaron su consumo y privaron a las células inmunitarias de estos nutrientes, hecho que las debilitó.

Por último, los autores modificaron genéticamente las células cancerosas con el objeto de inhibir su capacidad para ingerir lípidos, incluso en ratones obesos. Ello redujo el tamaño de la neoplasia, pues reactivó a los linfocitos T CD8+ y restauró su acción antitumoral.

Para Haigis y sus colaboradores, el hallazgo demuestra que la dieta puede alterar el metabolismo no solo del tumor, sino también de las células que lo rodean. Ello presenta importantes implicaciones para el tratamiento personalizado de los pacientes oncológicos. No obstante, los autores destacan el carácter preliminar de los resultados, que deberán confirmarse en otros modelos experimentales.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Obesity shapes metabolism in the tumor microenvironment to suppress anti-tumor immunity», en Cell; 183, páginas 1–19, publicación avanzada en internet el 9 de diciembre de 2020.

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