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8 de Julio de 2015
sueño

La siesta en el trabajo alivia la sensación de frustración

Confirman que dormir una hora durante la jornada laboral favorece la productividad y el equilibrio emocional de los empleados.

Una breve siesta durante la jornada laboral favorece el control emocional y las funciones ejecutivas de los trabajadores, según el reciente estudio. [Thinkstock / Vadimguzhva]

Aunque a muchos jefes les puede parecer que echarse una cabezadita en el trabajo es una muestra de pereza, cada vez más investigaciones sugieren que la siesta durante la jornada laboral beneficia la salud y la moral de los empleados. Investigadores de la Universidad de Michigan han hallado que una siesta breve, además de aumentar la productividad, favorece el equilibrio emocional y la tolerancia a la frustración.

Los investigadores pidieron a 40 probandos con edades comprendidas entre los 18 y los 50 años que realizaran una batería de ejercicios escritos. También les indicaron que debían responder numerosas preguntas relacionadas con sus hábitos de sueño y su estado emocional. A continuación, distribuyeron a los sujetos en dos grupos. Mientras a unos se les permitía dormir durante una hora, los otros debían mirar un vídeo. Una vez pasada la hora de descanso o bien de vigilia, los investigadores explicaron a los participantes que debían repetir todas las pruebas del test que habían hecho al principio del experimento. Sin que se percataran de ello, observaron su comportamiento ante la latosa tarea que les habían encomendado.

Más perseverantes y menos impulsivos

Los probandos que habían dormido durante una hora llevaron a cabo la frustrante actividad de manera más serena y aplicada, mientras que los que habían mirado el vídeo, es decir, que no habían descansado, cejaron antes en el intento. Además, los que habían sesteado se sentían menos impulsivos.

Al parecer, las personas manejamos con mayor dificultad las emociones negativas sí permanecemos despiertas un tiempo prolongado, señala Jennifer Goldschmied, autora principal del estudio. «Una siesta puede resultar beneficiosa para aquellas personas que necesitan permanecer despiertas largos períodos de tiempo, ya que ese descanso mejora la capacidad de perseverar en las tareas difíciles o frustrantes», añade.

Estudios anteriores han demostrado que, bajo la falta de sueño, cometemos más errores, los cuales, en el peor de los casos, pueden resultar peligrosos.

Más información en Personality and Individual Differences

Fuentes: Spektrum.de / Universidad de Michigan

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