30 de Noviembre de 2021
COMPORTAMIENTO ANIMAL

La tasa de «divorcios» entre los albatros aumenta a medida que el océano se calienta

El monógamo albatros de ceja negra puede llegar a separarse de su pareja debido al estrés que conlleva la poca disponibilidad de alimentos.

El albatros de ceja negra suele permanecer con la misma pareja para que entre ambos puedan alternar los largos viajes de búsqueda de comida y los deberes de incubación de los huevos. [Ben Tubby/Wikimedia Commons, CC BY 2.0]

Pocos animales parecen más cariñosos que los albatros de ceja negra. Estas grandes aves marinas, cuyas cejas oscuras ensombrecen sus ojos como si llevaran rímel, son socialmente monógamas y a menudo se aparean de por vida. Sus «matrimonios» de apariencia romántica tienen un propósito práctico: permanecer con la misma pareja genera confianza, lo cual es esencial para que entre ambos puedan alternar los largos viajes de búsqueda de comida y los deberes de incubación de los huevos.

Pero el «divorcio» no es algo inaudito. Como sucede en otras especies monógamas, las hembras de la familia de los albatros abandonarán una sociedad que carezca de éxito reproductivo. El proceso es relativamente discreto y está libre de ruidosas disputas, comenta el biólogo Francesco Ventura de la Universidad de Lisboa. A menudo, cuando una hembra de albatros considera que la asociación no ha tenido éxito en el transcurso de un año, simplemente aparecerá con un macho diferente en la siguiente temporada de reproducción.

Aunque el divorcio es natural entre los albatros, Ventura recientemente comenzó a notar que su tasa parecía variar de un año a otro entre las aproximadamente 15.500 parejas de albatros de ceja negra que se reproducen en la isla de Goicochea, un afloramiento rocoso dentro de las Islas Malvinas. «Claramente hubo años en los que se separaron más parejas, en comparación con los años anteriores», dice Ventura, cuyo equipo examinó unos 15 años de datos de reproducción.

Para deducir qué causó estos picos de divorcios, el equipo se centró en dos variables ambientales vitales para los albatros: la velocidad del viento y la temperatura de la superficie del mar. Cada una afecta a las aves de diferentes formas. Los vientos más fuertes les facilitan volar distancias mayores para recolectar alimentos. Por otro lado, el aumento de las temperaturas de la superficie del mar limita los nutrientes disponibles para los albatros al reducir la producción de fitoplancton, lo que tiene efectos en cascada sobre el resto de la red alimentaria marina. Como resultado, los albatros deben viajar más lejos y luchar más para encontrar suficiente comida. Esto altera los horarios de reproducción y aumenta los niveles de estrés entre las parejas reproductoras, factores que pueden disminuir el éxito reproductivo.

En un artículo publicado el 24 de noviembre en Proceedings of the Royal Society B, Ventura y su equipo concluyeron que las temperaturas del mar más cálidas están vinculadas con tasas más altas de divorcio entre los albatros de ceja negra en la isla Goicochea. Ello supone la primera prueba de que las condiciones ambientales aumentan tales tasas entre las poblaciones monógamas silvestres, según los investigadores.

Las temperaturas de la superficie del mar más cálidas se asociaron a un mayor número de albatros divorciados debido a los fallos en el proceso de cría. Además, el equipo descubrió que, en los años más cálidos, las hembras de albatros también tenían más probabilidades de dejar a su pareja incluso después de intentos exitosos de reproducción. «Las hembras que han sido exitosas anteriormente son las más afectadas por este [calentamiento]», dice Ventura. «Se divorciaron más a menudo, cuando en teoría deberían haber permanecido junto a su pareja anterior.» Esto puede ser una manifestación de lo que Ventura llama la «hipótesis de culpabilidad de la pareja», en la que la hembra combina el estrés causado por las condiciones ambientales con el mal desempeño de su pareja.

Ventura plantea la hipótesis de que podrían manifestarse tendencias similares en otras poblaciones de aves marinas y posiblemente entre algunos mamíferos monógamos, lo que pone de relieve una consecuencia del cambio climático que posiblemente se pasa por alto. Según Natasha Gillies, investigadora de la Universidad de Liverpool que estudia el comportamiento de reproducción de las aves marinas y que no participó en el nuevo estudio, esto podría tener impactos «profundos» en las poblaciones más pequeñas de aves al disminuir las opciones de reproducción. «Si la situación es que el aumento de la temperatura de la superficie del mar da lugar a tasas de divorcio más altas, eso reduce el éxito reproductivo de la población en su conjunto», apunta. «En última instancia, se están trayendo menos albatros al mundo y eso va a impactar a la población de manera más amplia.»

Jack Tamisiea

Referencia: «Environmental variability directly affects the prevalence of divorce in monogamous albatrosses»; Francesco Ventura et. al. en Proceedings of the Royal Society B, vol. 288, 24 de noviembre de 2021.

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