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3 de Noviembre de 2016
CONSERVACIÓN

Las poblaciones de vertebrados de nuestro planeta han disminuido un 58 por ciento en las últimas cuatro décadas

La pérdida de hábitat provocada por las actividades humanas constituye la principal amenaza para las poblaciones animales.

La anguila común (Anguilla anguilla) es una de muchas especies de agua dulce que está en declive debido a la alteración del hábitat. [Roff Offermans / Wikimedia Commons]

Las poblaciones de mamíferos, aves, anfibios, peces y otros vertebrados de nuestro planeta se redujeron en más de la mitad entre 1970 y 2012, según el Informe Planeta Vivo 2016, elaborado por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), la Sociedad Zoológica de Londres y otras instituciones.

Actividades como la deforestación, la caza furtiva y el cambio climático inducido por el ser humano son en gran parte responsables de tal declive. Si la tendencia continúa, hacia el año 2020 el mundo habrá perdido dos tercios de su biodiversidad de vertebrados, según el informe. En él se indica que no hay indicios de que el ritmo de las pérdidas se vaya a frenar.

«En todos los ambientes terrestres, de agua dulce y en los océanos, las actividades humanas están llevando al límite a las poblaciones de especies y a los sistemas naturales», comenta Marco Lambertini, director general de WWF Internacional.

La principal amenaza para las poblaciones es la pérdida de hábitat causada por la tala, la agricultura y la alteración de los ambientes de agua dulce, como los ríos. Se cree que las poblaciones de agua dulce, que descendieron un 81 por ciento, corren peor suerte que los las de los entornos terrestres.

«Un descenso promedio de la abundancia de poblaciones superior al 80 por ciento resulta, francamente, aterrador», opina Mike Hoffmann, científico principal de la Comisión de Supervivencia de las Especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, en Cambridge. «Es la peor prueba de los daños que estamos causando en nuestros ambientes de agua dulce.»

Lagunas de datos

El análisis, que se publica cada dos años, reúne datos de más de 3.000 fuentes que hacen un seguimiento continuo de las poblaciones. Entre esas fuentes se incluyen proyectos de seguimiento a corto y a largo plazo. En conjunto, se analiza el estado de 14.152 poblaciones de unas 3.700 especies de vertebrados. Sin embargo, no pretende ser exhaustivo: si bien desde la edición de 2014 se han añadido varios cientos de especies (muchas de ellas peces), el conjunto de datos presenta «grandes lagunas geográficas», reconoce el informe, ya que gran parte de los datos se concentran en Europa occidental.

Otro sesgo del estudio es que el seguimiento podría estar demasiado centrado en las poblaciones que ya se hallan en declive, señala Hoffman. La tendencia general observada oculta sin duda algunos aumentos de población, comenta. Sin embargo, Hoffmann apunta que es probable que los sesgos se vayan corrigiendo a medida que se incorporen nuevas estrategias de seguimiento que incluyan datos de regiones o de especies poco representadas.

Rhys Green, experto en conservación de la Universidad de Cambridge, concuerda en que los datos pueden presentar sesgos, pero señala que los métodos y los datos se han mejorado notablemente desde el informe de 2014. «Ningún conjunto de datos o método estadístico ofrecen un resultado perfecto, pero este es el mejor indicador del que disponemos, y resulta útil para el diseño de medidas de gestión», apunta.

Más información en Fondo Mundial para la Naturaleza

Fuente: Nisha Gaind / Nature News

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