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  • 04/03/2018

Cosmología

Las primeras estrellas y la materia oscura: primeras dudas

¿Alegría prematura? Los espectaculares datos sobre los primeros tiempos tras el Big Bang quizá tengan un origen más terrenal.

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La antena y amplificador de bajo ruido de EDGES, en Australia: ¿descubridores o «culpables»? [Suzyj]

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El equipo del radioespectrómetro EDGES publicaba el 28 de febrero un resultado espectrográfico, relativo al fondo cósmico de microondas y el hidrógeno primordial, que se asociaba a la irrupción de las primeras estrellas (que se habrían así detectado, aunque indirectamente, por primera vez). Mostraba además una diferencia con las predicciones de la que se deduciría que el hidrógeno estaba más frío, 180 millones de años después del Big Bang, de lo que se pensaba. Una materia oscura que cumpliese determinadas condiciones podría explicar la diferencia.

Es posible que haya sido prematuro llegar a esa conclusión. Un experto en radioastronomía y en la observación de aquella época del universo objeta que la presuntamente reveladora merma en el espectro quizá se deba a las características de la antena.

Aaron Parsons, que enseña en la Universidad de California en Berkeley y es uno de los dos investigadores principales de la Red de Precisión para la Exploración de la Época de la Reionización (PAPER, un radiointerferómetro que estudia los tiempos en que se formaron las primeras estrellas), opina que una oscilación sistemática del ancho del haz de la antena, dependiente de la frecuencia y expuesta en los datos publicados mismos, podría haber sido confundida con una señal genuina.

Parsons no quiere poner en entredicho la capacidad de los investigadores de EDGES (escribe que siente por ellos un inmenso respeto), sino que se publique una interpretación sensacional de unos datos recientes aún no contrastados independientemente. El caso recordaría entonces al presunto descubrimiento del «eco del Big Bang» por la colaboración BICEP en 2014, que enseguida recibió varapalos y del que no quedó nada tras largas y, para quienes participaron en ellas, desagradables discusiones. Entre los que estudian los orígenes del universo se criticó la precipitación, la publicación prematura de grandes conclusiones poco garantizadas. Habrá que esperar a ver qué sucede esta vez.

Lars Fischer / spektrum.de

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con  permiso de Spektrum der Wissenschaften.

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