16 de Abril de 2015
ETOLOGÍA

Los animales «predicen» los terremotos

Se han identificado cambios importantes en su comportamiento a medida que aumenta la actividad sísmica.

La paca común fue uno de los animales detectados por las cámaras. [Hans Hillewaert / Wikimedia Commons]

Un estudio dirigido por investigadores de la Universidad Anglia Ruskin ha descrito alteraciones en el comportamiento de los animales silvestres antes de que se produzca un terremoto, un avance que puede contribuir a la predicción sísmica a corto plazo.

Con anterioridad, se habían obtenido pruebas anecdóticas sobre cambios en el comportamiento de los animales. En el nuevo trabajo, los científicos utilizaron datos recogidos por una serie de cámaras de detección de movimientos localizadas en el Parque Nacional Yanachaga, en Perú.

La investigación reveló que, 23 días antes de que el terremoto de Contamana, de magnitud 7,0, sacudiera la región en 2011, la conducta de los animales cambió de forma notable. En un día típico, las cámaras captaban entre 5 y 15 animales moviéndose. Sin embargo, durante los 23 días anteriores al terremoto, captaron 5 o menos. Y entre 5 y 7 días antes del evento, no se observó ningún movimiento en absoluto, un hecho muy inusual en esta región de selva montañosa.

Al mismo tiempo, al registrar la reflexión de las ondas de radio de muy baja frecuencia por encima de la zona que rodea el epicentro, los autores identificaron perturbaciones en la ionosfera, las cuales comenzaron dos semanas antes del terremoto. Se midió una fluctuación particularmente grande ocho días antes del seísmo, coincidiendo con la segunda disminución relevante en la actividad de los animales antes del evento.

Una de las causas más probables de la respuesta inusual de los animales son los iones con carga positiva presentes en el aire, que se sabe que se generan en grandes cantidades en la superficie terrestre cuando las rocas de las capas profundas son sometidas a las tensiones crecientes previas al terremoto.

Los iones positivos en el aire dieron lugar a efectos adversos en animales y humanos, como el síndrome de la serotonina. Este es causado por un aumento en la concentración de serotonina (un neurotransmisor) en el torrente sanguíneo, y puede provocar síntomas como inquietud, agitación, hiperactividad y confusión.

Por consiguiente, la inyección de iones positivos en la atmósfera terrestre antes de una importante actividad sísmica podría ejercer un efecto profundo en los mamíferos y las aves, en particular los que viven en el suelo y en las madrigueras. Al mismo tiempo, si este proceso se produce a gran escala y afecta un área amplia, puede repercutir en la ionosfera.

Más información en Physics and Chemistry of the Earth

Fuente: Universidad Anglia Ruskin

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