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23 de Abril de 2013
Ecología

Los bosques alimentarán el mundo

Desarrollan una técnica para convertir plantas incomestibles en alimentos.

La polémica acerca del uso de los cereales para producir biocombustibles podría desaparecer, gracias a una nueva técnica que permitiría convertir cualquier tipo de planta en alimentos. [Flickr/ella tangerine]

La celulosa, el ingrediente principal de la madera, es uno de los compuestos orgánicos más abundantes en la Tierra, además de uno de los ingredientes fundamentales para la producción de biocombustibles. Ahora, un nuevo estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), sugiere que también podría ayudar a combatir el problema de la hambruna en el mundo.

Gracias a un proceso artificial, investigadores chinos han logrado transformar la celulosa en almidón, uno de los carbohidratos más comunes en la dieta del hombre. De hecho, ambos compuestos presentan similitudes. El primero es un polisacárido; el segundo está formado por centenares e incluso miles de moléculas de glucosa, un monosacárido.

Para realizar el proceso de conversión, los investigadores produjeron enzimas sintéticos a partir de los genes de algunas especies de bacterias, hongos del suelo, patatas y ejemplares de Escherichia coli modificados en el laboratorio, entre otros. Según sus resultados, una fracción de estos enzimas fue capaz de despedazar la celulosa en moléculas más pequeñas de celobiosa, un compuesto de dos moléculas de glucosa; en cambio, otro conjunto de enzimas transformó este componente en una molécula de glucosa y en otra de amilosa, que constituye uno de los «ladrillos» del almidón y que se presenta en forma de polvo blanco cuando está seca. Tras degustar el nuevo ingrediente, los mismos responsables del estudio aseguran que al principio notaron insipidez, pero al cabo de unos segundos percibieron un sabor ligeramente dulce.

Según sus resultados, el proceso sería capaz de convertir aproximadamente un tercio de la celulosa en amilosa; el resto podría ser transformado en glucosa y, mediante fermentación, a su vez en biocombustible. Con todo, la viabilidad económica del proceso pone en duda su futura comercialización. Los científicos estiman que actualmente se precisa de un millón de dólares para convertir 200 kilogramos de celulosa en 20 de almidón, una cantidad que permitiría satisfacer las necesidades de hidratos de carbono de una persona tan solo durante unos 80 días. Asimismo, prevén que, tras perfeccionar su técnica, al cabo de entre 5 y 10 años ese precio baje a unos 40 dólares.

Según esta visión optimista y considerando que cada año se producen unos 100 mil millones de toneladas de celulosa, potencialmente se podrán producir cerca de 4.5 millones de toneladas de almidón, lo que duplicaría la producción actual de cereales. De esa manera, sería posible aumentar hasta un 30 por ciento la cantidad de alimentos disponibles hoy en día y acercarnos al valor estimado por estudios anteriores para satisfacer las necesidades alimenticias de la población mundial en el año 2050.

Más información en PNAS.

Fuente: ScienceNOW

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