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21 de Junio de 2019
BIOLOGÍA DEL DESARROLLO

Los genes que controlan el desarrollo de los tentáculos y las piernas son similares

Diversos grupos de animales dependen de las mismas instrucciones genéticas para que las extremidades se formen correctamente.

Las sepias y sus parientes forman los tentáculos gracias a la activación de los mismos genes que dirigen el crecimiento de los brazos en los humanos y el de las patas en las arañas. [iStock-rightdx]

Patas, alas, aletas y tentáculos son solo algunos ejemplos de la diversa variedad de extremidades que presentan los animales. A pesar de las notables diferencias que exhiben en su forma y función, todas ellas se desarrollan en los embriones en respuesta a una serie de instrucciones genéticas. Pero, hasta ahora, se desconocía si estas instrucciones eran distintas de una especie a otra.

Los biólogos evolutivos coinciden en que la evolución de las extremidades siguió caminos independientes en tres grandes grupos de animales: los vertebrados, como los mamíferos, los artrópodos, como las arañas, y los cefalópodos, como las sepias, los calamares y los pulpos.

Sin embargo, Martin Cohn y sus colaboradores de la Universidad de Florida en Gainesville han demostrado ahora que durante la formación de los tentáculos en la sepia y durante el desarrollo de las patas en los vertebrados y los artrópodos se activan los mismos genes. Cuando los investigadores reprimieron esos genes, descubrieron que estos desempeñaban funciones similares en los distintos grupos.

De este modo, cuando en las sepias en desarrollo impidieron la activación de un gen que en los artrópodos designa la colocación dorsal (hacia arriba) y ventral (hacia abajo) de las patas, los cefalópodos formaron ventosas en el lado equivocado de sus tentáculos. Asimismo, comprobaron que el gen que controla el número de dedos que se forman en los embriones humanos también controla el número de filas de ventosas que se desarrollan en la sepia.

Los resultados indican que los programas genéticos que impulsan el desarrollo de las extremidades se han conservado durante más de 500 millones de años, a pesar de que las mismas extremidades no lo han hecho.

Nature Highlights

Referencia: «Evolution of limb development in cephalopod mollusks». Óscar A. Tarazona et al. en eLife, 8:e43828, junio de 2019.

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