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9 de Octubre de 2019
Neurociencia

Los huesos nos ayudan a reaccionar frente al estrés

Los animales y las personas responden a situaciones estresantes incluso si no pueden liberar adrenalina. La razón: los huesos producen otra «hormona del estrés», la osteocalcina.

El aumento de los niveles de osteocalcina, hormona que se produce en los huesos, favorece que se produzca una respuesta al estrés agudo. [iStock/ Sanjeri]

Cuando el peligro amenaza, el cuerpo libera «hormonas del estrés», sobre todo adrenalina, la cual se produce en las glándulas suprarrenales. De esta manera, se movilizan todas nuestras fuerzas para huir o luchar. Un grupo de investigación de la Universidad de Columbia ha descubierto ahora que los ratones sin las glándulas suprarrenales, es decir, que no liberan adrenalina, presentan concentraciones más altas de osteocalcina en la sangre en situaciones de estrés. Esta hormona se genera en los huesos. Según afirman los investigadores en la revista Cell Metabolism, esta reacción también sucede en los humanos.

Por lo común, las hormonas de la corteza suprarrenal atenúan la producción de  osteocalcina. Por tanto, no resultaba extraño que los ratones a los que extirparon quirúrgicamente las glándulas suprarrenales produjeran más osteocalcina que sus congéneres «sanos». Pero los científicos se sorprendieron al observar que dicha hormona ósea era suficiente para que en los roedores se desencadenara una respuesta al estrés.

En otro ensayo, los investigadores inyectaron osteocalcina a nueve ratones que carecían de glándulas suprarrenales y que tampoco podían producir osteocalcina. Tras pocos minutos, la temperatura corporal de estos múridos aumentó, su corazón empezó a latir con rapidez y sus músculos tenían más azúcar a su disposición. 

También en los humanos

Los osteoblastos, células responsables de la construcción del tejido óseo, también son los encargados de producir la hormona peptídica osteocalcina. A partir de experimentos de cultivo celular, el equipo comprobó que los osteoblastos necesitan absorber glutamato, una sustancia neurotransmisora que es liberada por las células nerviosas, para la producción de osteocalcina durante una respuesta al estrés agudo. Por tanto, la liberación de la hormona ósea está controlada por el cerebro, más concretamente, por la amígdala. Dicha región cerebral desempeña un importante papel en la sensación miedo o de temor.

Pero no solo los ratones con y sin glándulas suprarrenales producen abundante osteocalcina en situaciones estresantes. Los humanos también manifiestan esta respuesta. Para comprobarlo, los autores expusieron a 20 personas a una situación de estrés: les pidieran que hablaran en público. En un análisis de sangre posterior, detectaron hasta un 50 por ciento más de la hormona ósea.

La osteocalcina facilita la reducción de azúcar y grasa y favorece el rendimiento de los músculos. Con todo, los investigadores no descartan que otros órganos y tejidos, además de las glándulas suprarrenales y los huesos, se encuentren involucrados en la reacción de nuestro cuerpo al estrés.

Annika Röcker

Referencia: «Mediation of the acute stress response by skeleton», por Gerard Karsenty et al. en Cell Metabolism, publicado en línea el 12 de septiembre de 2019.

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