Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

16 de Enero de 2019
Envejecimiento

Los insectos también envejecen

Del mismo modo que los humanos, los grillos de campo sufren un deterioro físico a lo largo de la edad adulta, a pesar de vivir unas semanas.

También los grillos de campo muestran un deterioro físico a lo largo de su vida adulta. [iStock/-Mantonature]

La eterna juventud no existe ni para los insectos. También los grillos de campo, pese a que viven unas pocas semanas, experimentan un deterioro de sus habilidades físicas antes de morir. Para la investigación, que se publica en Evolution, los científicos registraron a lo largo de más de diez años el esfuerzo reproductivo, el envejecimiento y la supervivencia de una población de grillos de campo que vivían en plena naturaleza.

«Al igual que los humanos, los grillos envejecen», afirma Rolando Rodríguez-Muñoz, del Centro para la Ecología y la Conservación en el campus Penryn de la Universidad de Exeter en Cornualles Cornualles y autor principal del estudio, en un comunicado de prensa. Si bien los insectos se utilizan para estudiar el proceso de senescencia en el laboratorio, no estaba claro si en ese ambiente alcanzan la «vejez» porque se encuentran protegidos de las condiciones vitales más exigentes que ofrece un entorno natural.

Reproducción, envejecimiento y evolución

Los investigadores utilizaron más de 130 cámaras de video para estudiar cada hora de la vida de una población de grillos salvajes en un prado del norte de España. Su objetivo era comprobar si los individuos que invierten más en la reproducción temprana envejecen más rápido y mueren más jóvenes. «Aunque no encontramos evidencia de "vive rápido, muere joven" en esta especie, los que pusieron más energía en la reproducción a temprana edad mostraron algunos signos de un declive más rápido a medida que envejecían», señala Rodríguez-Muñoz. No encontraron una relación entre el esfuerzo reproductivo en la vida temprana de los grillos y la supervivencia, pero los ejemplares que invirtieron más en la reproducción mostraron signos de «envejecimiento»: chirriaban menos y perdían más peleas.

«En biología existe la gran pregunta de por qué nos deterioramos a medida que envejecemos», explica Tom Tregenza, otro de los autores del estudio. «En el pasado, se pensaba que había algo inevitable en el declive a causa de la edad. Pero ha habido un cambio hacia la creencia de que esto es algo para lo que hemos evolucionado.» La hipótesis sobre el envejecimiento del «soma desechable» establece que la senescencia es consecuencia de que se reparen menos las estructuras corporales cuando no son útiles para la reproducción. En otras palabras, cuando los organismos invierten en la reproducción, lo hacen reduciendo su inversión en el mantenimiento del cuerpo, de manera que produce una compensación entre la reproducción y la supervivencia.

Según concluye Tregenza: «El envejecimiento puede no ser por un declive inevitable, sino estar relacionado la transmisión de nuestros genes. En otras palabras, envejecemos porque en lugar de utilizar nuestra energía para mantenernos a nosotros mismos la utilizamos para la reproducción. La selección podría favorecer la reproducción en lugar de centrarse en el simple hecho de sobrevivir.»

Fuente: Universidad de Exeter

Referencia: «Testing the effect of early life reproductive effort on age-related decline in a wild insect», de Rolando Rodríguez-Muñoz et al., en Evolution, primera publicación en línea el 31 de diciembre de 2018.

Artículos relacionados

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.