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  • 13/10/2016

SISTEMA SOLAR

Los meteoritos golpean la Luna mucho más a menudo de lo que se pensaba

La abundancia de estos impactos obliga a repensar los riesgos de las futuras bases lunares.

Nature

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Sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) tomando fotografías sobre la superficie de la luna cerca del polo sur lunar. [NASA/GSFC/SVS]

Los meteoritos han provocado al menos 222 cráteres en la superficie de la Luna en los últimos 7 años. Esta cifra representa un 33 por ciento más que lo que los investigadores esperaban, y sugiere que los futuros astronautas lunares tendrán que protegerse de estas amenazadoras rocas espaciales.

Según Emerson Speyerer, investigador de la Universidad Estatal de Arizona y autor principal del reciente estudio, publicado en Nature, este es un fenómeno que está ocurriendo continuamente. Los geólogos planetarios tendrán que reconsiderar la edad de la superficie lunar, ya que la manera de calcularla depende de cómo se cuenten los cráteres y se estime el tiempo con el que los impactos han ido modelando el terreno.

Aunque la mayoría de los cráteres que salpican la superficie de la Luna se formaron hace millones de años, las rocas espaciales y los escombros siguen impactando en el astro. En 2011, un equipo dirigido por Ingrid Daubar, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA  (JPL por sus siglas en inglés), comparó algunas de las primeras imágenes de  la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO), que se lanzó en 2009, con imágenes tomadas en su día por los astronautas de las misiones Apolo. Los científicos detectaron cinco cráteres recientes en las imágenes de la LRO. Luego, en dos ocasiones distintas en 2013, otros astrónomos detectaron destellos brillantes en la Luna usando telescopios terrestres. Y, más tarde, la LRO voló sobre esos lugares y fotografió los cráteres recién formados.

La sonda LRO ha tomado aproximadamente un millón de imágenes de alta resolución de la superficie lunar, pero sólo una fracción de ellas cubren la misma porción de terreno en las mismas condiciones de iluminación en dos momentos diferentes. El equipo de Speyerer ha usado un programa informático para analizar automáticamente 14.092 de estas imágenes emparejadas en busca de cambios entre ellas. Los 222 cráteres recién descubiertos están distribuidos al azar a través de la superficie lunar, y su tamaño oscila entre 2 y 43 metros de diámetro.

Distribución de los 222 nuevos cráteres descubiertos (puntos amarillos y rojos).

Los datos han revelado que hay más cráteres nuevos (de 10 metros de diámetro como mínimo) que los que cabía esperar a partir de los cálculos estándar de formación de cráteres. Eso podría significar que algunas áreas lunares recientes pueden ser incluso más jóvenes de lo que se pensaba, explica Daubar, quien considera este estudio «un avance significativo en el campo de la cronología de cráteres»,  y señala que incluso puede ser utilizado para comparar las tasas de formación de cráteres en la Luna y Marte.

Los meteoritos pueden impactar sobre la superficie lunar de varias maneras. Junto con los nuevos cráteres, el equipo de Speyerer encontró más de 47.000 «manchas» originadas cuando el impacto principal expulsa material que cae a decenas de kilómetros de distancia. Y eso significa un riesgo mayor del previsto para cualquier hábitat lunar del futuro, explica Stephanie Werner, geóloga planetaria de la Universidad de Oslo. Las posibilidades de que un meteorito impactara directamente sobre una base lunar son relativamente pequeñas, pero el material esparcido sí que podría representar un peligro real. Werner forma parte de un equipo que ha propuesto a la Agencia Espacial Europea una misión para estudiar y cuantificar el riesgo de los impactos en la Luna.

Alexandra Witze / Nature News.

Más información en Nature.

 

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