11 de Marzo de 2011
GestiÓn forestal

Medidas contra la procesionaria del pino

Se ha determinado la eficacia de las fumigaciones aéreas con insecticidas para controlar las explosiones demográficas de la oruga.

Bolsones característicos de la procesionaria del pino en su fase larvaria. [Wikimedia Commons]

Las plagas de insectos representan una amenaza en numerosos bosques de todo el mundo, desde los ecosistemas forestales boreales hasta los tropicales. Algunos insectos, exhiben explosiones demográficas periódicas, tras lo cual sus poblaciones caen en picado como resultado de una regulación biológica natural. Un ejemplo de ello es la oruga procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa), que afecta sobre todo a los bosques de la cuenca mediterránea. Para reducir tales explosiones se emplean varias técnicas de gestión, entre ellas las fumigaciones aéreas con insecticidas. Pero se plantea la duda de si el descenso de la población después de una explosión demográfica se debe a las prácticas de gestión o representa una consecuencia natural del ciclo poblacional del insecto. 

En un estudio se ha determinado la eficacia de las fumigaciones aéreas con insecticidas para controlar las explosiones demográficas de la procesionaria del pino en el sur de España. Para ello se ha analizado el grado de recuperación del bosque un año después de la defoliación provocada por la oruga y se han comparado parcelas de bosque tratadas mediante fumigación y parcelas no tratadas. Los resultados han revelado que la recuperación después de la infestación fue similar en los pinares fumigados y no fumigados.

 

Se concluye entonces que la fumigación con insecticida no puede considerarse una medida de prevención de la plaga cuando la explosión demográfica ya se ha producido. Los autores del estudio concluyen que la mejor forma de controlar la procesionaria no es eliminarla mediante la fumigación masiva de los pinares, sino poner los medios necesarios para reducir la vulnerabilidad del bosque ante la plaga. Como medidas de gestión alternativas se propone promover la heterogeneidad espacial en el paisaje, favorecer la biodiversidad en las plantaciones de pinos y reforzar las poblaciones de insectos parásitos y de aves que perjudican a la oruga.

 

El estudio ilustra cómo un diseño de estudio y análisis sencillos pueden representar instrumentos útiles en la toma de decisiones y ayudar a determinar la viabilidad ambiental y la eficacia económica de las medidas de gestión forestal.


Las orugas forman largas hileras cuando se desplazan hacia un nuevo árbol. [Wikimedia Commons]

Más información en Forest Ecology and Management

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