28 de Junio de 2021
BIOLOGÍA MARINA

Medusas iridiscentes y maravillas brillantes del mar

La fotografía revela las interioridades de misteriosas y fascinantes criaturas marinas.

Medusa melena de león en el mar Blanco: En esta fotografía, la «melena» de tentáculos está retraída. Pero estos se extienden hasta unos 15 metros de longitud cuando forman una red que la medusa utiliza para atrapar a sus presas, por ejemplo, otras medusas (incluidos miembros de su misma especie). [Alexander Semenov]

Tras quince años buceando en la Estación Biológica del Mar Blanco, en Rusia, el biólogo marino Alexander Semenov ha aprendido, más que cualquiera de nosotros, que las picaduras de las medusas son las peores. Si, por ejemplo, tocamos accidentalmente una gran medusa huevo frito, no nos pasará gran cosa, dice. Y, aunque intentemos apartarnos del camino de una medusa melena de león ártica, si vemos ante nosotros que un destello de luz ilumina una sola de sus «melenas», compuesta por hasta 150 tentáculos filiformes, ya será demasiado tarde. «Sin apenas darnos cuenta, esos tentáculos ya nos habrán rozado, y eso duele», señala Semenov.

Esos son algunos de los peligros a los que se enfrenta el experto cuando estudia las formas de vida más extrañas que flotan, se agitan y palpitan en nuestros océanos; por no mencionar el frío extremo que suele tener que soportar. El día que hablé con él, venía de estar sumergido en agua a 1,6 grados centígrados, que le pareció caliente, en comparación con los -1,1 grados que soportó buceando los dos meses anteriores.

Semenov puede con todo, incluso visita repetidamente los lugares de interés en momentos específicos para poder encontrar la vida acuática que desea estudiar. Pero, para él, ninguna faceta de su trabajo le resulta aburrida. «Me encanta todo esto», explica Semenov. «Puedo pasar meses y años en el mismo lugar, buceando y buscando.»

[Alexander Semenov]

Cinturón de venus, una especie de medusa peine, o ctenóforo: Aunque normalmente es invisible, esta criatura gelatinosa se vuelve iridiscente cuando es molestada. Se enrolla para proteger su estómago (barra horizontal púrpura) y su centro neuronal frente a los depredadores. «Los peces necesitan tragarse un montón de materia viscosa antes de llegar al centro», señala Semenov.

[Alexander Semenov]

Traquíptero: Esta especie de pez nada verticalmente y deja su aleta caudal no funcional a la deriva. Si la umbrela de color violeta eléctrico y los delicados mechones de tejido le resultan familiares es por algo: el objetivo del traquíptero es confundir a su presa haciéndole creer que es una medusa.

[Alexander Semenov] 

Esta medusa peine alberga un anfípodo hipérido (masa de color rosa con ojos negros situada a la derecha). Estos anfípodos parásitos llegan hasta el estómago de su hospedador, y a veces son tantos que la víctima se parece más a un colador que a una medusa o a un cténoforo.

[Alexander Semenov]

Una gran medusa huevo frito cerca de la península de Kamchatka, en el este de Rusia. Estas medusas se van volviendo de un color amarillo brillante a medida que envejecen. Y, aunque pican un poco, los tentáculos también son pegajosos, lo que posibilita que la especie atrape a sus presas de dos formas diferentes.

[Alexander Semenov]

Alitta virens: Este gusano, residente habitual del Atlántico Norte y del Ártico, es el aperitivo favorito del lecho marino, razón por la que vive en grietas y atrapa a sus presas eyectando sus mandíbulas hasta un cuarto de la longitud de su cuerpo.

[Alexander Semenov]

Colonia de salpas, un tipo de ascidias, cuyos individuos viven uno junto a otro formando una espiral. Estos filtradores en forma de barril poseen, durante su etapa juvenil, una especie de varilla protectora que recorre todo su cordón nervioso, lo que los convierte, junto a otras ascidias, en nuestros parientes más cercanos entre los invertebrados.

[Alexander Semenov]

Espiral de salpas vista desde arriba: Estas criaturas se agrupan en colonias que pueden alcanzar una longitud de ocho metros. Cada miembro filtra tanta agua que, dependiendo del número de salpas, sus excrementos fecales podrían modificar el ciclo del carbono del océano.

[Alexander Semenov]

Mariposa marítima en el mar del Japón: La envergadura máxima de estos moluscos nadadores es de solo un centímetro. Pero Semenov ha visto el mar Blanco oscurecerse casi por completo debido a los miles de mariposas marinas y sus oscuros caparazones que llenaban sus aguas.

[Alexander Semenov]

La medusa gelatina de cristal brilla en la oscuridad gracias a una proteína verde fluorescente. Los investigadores que identificaron y aislaron la proteína y desarrollaron su uso como trazador fluorescente en otros sistemas biológicos fueron galardonados con el premio Nobel por su trabajo.

Leslie Nemo

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