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30 de Abril de 2021
Infecciones bacterianas

Moléculas termosensibles permiten a las bacterias evadir al sistema inmunitario

En respuesta a la fiebre, los microorganismos activan mecanismos de protección frente a la acción de defensa del organismo.

Inofensiva en individuos sanos, la bacteria Streptococcus pneumoniae puede ocasionar infecciones letales. [Wikimedia Commons/ScientificAnimations.com]

Las bacterias Streptococcus pneumoniae y Haemophilus influenzae forman parte de la microflora nasofaríngea humana. En individuos sanos, su presencia resulta, por lo general, inofensiva. Sin embargo, la acción de factores aún no identificados puede favorecer el desarrollo de infecciones graves e incluso letales, como la septicemia, la neumonía o la meningitis. Ahora, un estudio, publicado en la revista Plos Pathogens, describe un mecanismo que permite a estos microorganismos «sentir» los cambios de temperatura del organismo y evadir al sistema inmunitario.

La aparición de la fiebre, como consecuencia de la respuesta inflamatoria de defensa, constituye una suerte de señal de peligro para las bacterias. Edmund Loh y su equipo, del Instituto Karolinska en Estocolmo, junto con investigadores de Singapur, observaron que a medida que aumentaba la temperatura, también crecía el grosor de las cápsulas bacterianas. Estas recubren y protegen S. pneumoniae y H. influenzae de las células del sistema inmunitario.

Los investigadores identificaron cuatro moléculas de ARN, sensibles a la temperatura, como las responsables de este mecanismo de defensa bacteriano. Al parecer, la temperatura del medio induce cambios en la estructura de estas moléculas. En consecuencia, a baja temperatura, estos cuatro ARNs inhiben la síntesis de las proteínas y otras moléculas que forman las cápsulas bacterianas; mientras que en condiciones más cálidas, la activan.

De forma interesante, un aumento de la temperatura también favorece la expresión de proteínas, cuya acción inhibe el sistema del complemento, un mecanismo del sistema inmunitario contra la invasión de agentes patógenos.

Además, los autores sugieren que esta protección adicional permitiría a las bacterias sobrevivir en órganos y tejidos más allá de su hábitat natural, la fría mucosa de las vías respiratorias superiores, cuya temperatura no supera los 34 °C. Futuros experimentos intentarán dilucidar el papel de los ARNs termosensibles en los procesos de expansión, colonización e invasión bacteriana.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «RNA thermosensors facilitate Streptococcus pneumoniae and Haemophilus influenzae immune evasion», de H. Eichner et al., en PLOS Pathogens, publicado el 29 de abril de 2021.

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