21 de Octubre de 2021
Lenguaje

Murciélagos y humanos, un balbuceo similar

Constatan la similitud entre los patrones del balbuceo de los bebés humanos y el de las crías de murciélago.

El aprendizaje vocal puede tener mecanismos similares en una amplia gama de especies de mamíferos. [iStock-AzmanL]

Los bebés producen sonidos rítmicos. Con frecuencia, secuencias de sílabas repetitivas intercaladas con aperturas y cierres de boca y agrupaciones de consonantes: esto es, el balbuceo. Así, los niños pequeños pueden pasar largos minutos repitiendo «ba ba ba» o «ta ta ta», lo que a menudo ha asombrado a los investigadores en lingüística y desarrollo infantil por la consistencia de este comportamiento a pesar de su falta de significado.

De esta manera, el balbuceo de los bebés se considera una forma de preparación del lenguaje, durante la cual los circuitos neuronales para la producción de sonidos elementales se establecen de forma autónoma y espontánea. Pero un equipo de la Universidad Libre de Berlín ha observado los mismos patrones de sonido en crías de murciélago. Los resultados se publican en Science.

En particular, los autores han descrito dos características esenciales del balbuceo en los murciélagos: la reduplicación (repetición de sílabas de la misma duración), que en estos animales se manifiesta en forma de emisiones ultrasónicas de una frecuencia determinada y de duración fija, y la ritmicidad (el hecho de que estas emisiones se produzcan de forma periódica en ráfagas). Estudios anteriores ya habían sugerido esta similitud.

Formas de balbuceo que coinciden

Esta sorprendente convergencia sugiere que el comportamiento de balbuceo es una etapa de la ontogenia de muchos vertebrados que se comunican mediante sonidos. Según esta hipótesis, el balbuceo reflejaría el establecimiento de redes neuronales que producen los componentes básicos del lenguaje: los sonidos y el ritmo.

En los humanos, estos bloques elementales se utilizan para construir «palabras balbuceantes» («ma ma», «pa pa», etcétera) y luego frases completas, y en los murciélagos, lo que se conoce como «vocalizaciones complejas», que cumplen una función social o depredadora. En los humanos, este desarrollo dura aproximadamente un año para unos ochenta años de vida; en los murciélagos, siete semanas de balbuceo y siete años de vida.

Sébastien Bohler

Referencia: «Babbling in a vocal learning bat resembles human infant babbling». A. A. Fernández et al. en Science, vol. 373, págs. 623-926, 2021.

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.