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9 de Mayo de 2012
Alcoholismo

Neuroinflamación y alteración de la mielina

La inflamación cerebral inducida por el consumo crónico de alcohol participa en las alteraciones de la mielina.

A la izquierda, aspecto de la mielina en un cerebro normal; a la derecha, un cerebro afectado por el consumo crónico de alcohol en el que se observa el daño producido por la ruptura de las vainas de mielina. [CIPF]

Científicos del Laboratorio de Patología Celular del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) han comprobado que el consumo crónico de alcohol disgrega la vaina de mielina que recubre los axones de las neuronas y que la inflamación cerebral causada por el etanol participa en estas alteraciones de la mielina.
 
"Por medio de técnicas de neuroimagen se había demostrado ya que existían alteraciones importantes de la mielina relacionadas con el consumo crónico de alcohol, pero faltaba saber qué mecanismo estaba detrás de estas alteraciones y si la neuroinflamación participaba en él", señala Según Guerri, investigadora que dirige el laboratorio CIPF y una de las autoras de la  investigación.

La mielina es una sustancia fundamental para transmitir los impulsos nerviosos, y por tanto para la conducta de un individuo, por lo que muchas de las alteraciones cognitivas pueden tener como origen alteraciones de la mielina.


Disgregación de la vaina de la mielina

Para llevar a cabo el estudio, los investigadores utilizaron modelos animales a los que suministraron durante cinco meses un 10 por ciento de alcohol en agua, simulando los niveles comparables a un consumo crónico de bebidas alcohólicas. En los resultados de este proceso experimental se comprobó a través de técnicas de neuroimagen In vivo que el consumo crónico de alcohol causa una reducción importante de la mielina en cerebro. Mediante microscopia electrónica los autores hallaron que el alcohol disgrega la vaina de mielina y puede contribuir a la neurodegeneración. De esta forma, el daño producido en la mielina es uno más de los efectos del alcohol sobre el cerebro.

“Hemos visto que se produce una reducción muy importante de las proteínas que componen la vaina de mielina, y que disminuye la expresión de genes de la misma, por lo que la vaina se rompe e incluso los axones se ven degenerados”, explica Guerri.

Para demostrar si la inflamación en el cerebro podría encontrarse detrás como mecanismo causante de estas alteraciones, el equipo de científicos eliminó el gen de los receptores toll-like o TLRs, responsable de la defensa inmunitaria en cerebro y de la inflamación cerebral  causada por el consumo de alcohol.  En estudios anteriores, el mismo equipo había hallado que el consumo de alcohol activa a uno de estos receptores (TLR-4), dando lugar a la liberación de citoquinas y compuestos inflamatorios que causan neuroinflamación y daño neural.

En los modelos animales, cuyos receptores TLR-4 se habían eliminado, se redujeron de forma notable las alteraciones de mielina, aunque no se suprimieron por completo. "Los resultados indican que la neuroinflamación participa en gran medida en las alteraciones de la mielina; aunque observamos que también existirían otros mecanismos que contribuyen, aunque en menor medida", apunta Guerri.

Más información en Glia

Fuente: CIPF

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