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3 de Octubre de 2016
Premios Nobel

Nobel de fisiología o medicina 2016

El galardón recae sobre Yoshinori Ohsumi por el descubrimiento de los mecanismos de autofagia en las células.

Yoshinori Ohsumi, premio nóbel de fisiología o medicina de 2016. [Instituto de Tecnología de Tokio]

Yoshinori Ohsumi, del Instituto de Tecnología de Tokio, ha revelado y aclarado los mecanismos celulares de la autofagia, un proceso fundamental para degradar y reciclar los componentes de las células.

Los descubrimientos de Oshumi han llevado a un nuevo concepto sobre cómo la célula trata y renueva su contenido. Además, han permitido entender el papel fundamental que desempeña la autofagia en numerosos procesos fisiológicos, como la adaptación al hambre o la respuesta a las infecciones. Las mutaciones en los genes de la autofagia pueden causar enfermedad, y el proceso está involucrado en varias dolencias, como el cáncer y las enfermedades neurológicas.

El concepto de la autofagia (término derivado del griego que significa «auto-alimentación») surgió en la década de los sesenta del siglo pasado, cuando se descubrió que la célula tenía la capacidad de destruir sus propios contenidos tras encerrarlos en membranas. Estas formaban vesículas en forma de saco que eran transportadas a un compartimiento de reciclaje, denominado lisosoma, para la degradación de su contenido.

Debido a las dificultades en el estudio del fenómeno, se sabía poco acerca de él hasta que, en una serie de brillantes experimentos realizados en la década de los noventa, Yoshinori Oshumi utilizó un microorganismo, la levadura del pan, para identificar los genes esenciales implicados en la autofagia. A continuación, dilucidó los mecanismos responsables de la autofagia en la levadura y demostró que nuestras células emplean una maquinaria compleja similar.

 

En nuestras células, los autofagosomas capturan el contenido celular dañado, como proteínas y orgánulos alterados. A continuación se fusionan con los lisosomas, donde el contenido es degradado y transformado en constituyentes más pequeños. Este proceso proporciona a la célula nutrientes y elementos básicos para su renovación. [Fundación Nobel]

La autofagia en las enfermedades

Gracias a Oshumi y a otros que han seguido sus pasos, sabemos ahora que la autofagia controla importantes funciones fisiológicas allí donde se necesita degradar y reciclar componentes celulares. La autofagia proporciona en poco tiempo energía y elementos básicos para renovar los componentes celulares, por que resulta esencial para reaccionar ante la inanición y otros tipos de estrés. Tras una infección, la autofagia elimina las bacterias y virus que se introducen en la célula. La autofagia contribuye al desarrollo embrionario y a la diferenciación celular. Las células también utilizan la autofagia para eliminar las proteínas y los orgánulos dañados, un mecanismo de control de calidad que es fundamental para contrarrestar las consecuencias negativas del envejecimiento.

La alteración de la autofagia se ha relacionado con la enfermedad de Parkinson, la diabetes de tipo 2 y otros trastornos que suelen aparecer en la edad avanzada. Las mutaciones de los genes de la autofagia pueden causar enfermedades genéticas. Las anomalías en la maquinaria de la autofagia también se han relacionado con el cáncer. En la actualidad se hallan en marcha varias investigaciones para desarrollar fármacos que actúen en la autofagia en diversas enfermedades.

Más información en Nobelprize.org

Fuente: Fundación Nobel

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