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8 de Octubre de 2014
PREMIOS NOBEL

Nobel de química 2014

Premiados Eric Betzig, Stefan W. Hell y William E. Moerner por haber superado el límite de la microscopía óptica.

Enric Betzig (izquierda), Stefan W. Hell (centro) y William E. Moerner (derecha) en una representación gráfica. [Fundación Nobel]

Hoy en día, los científicos pueden observar el modo en que las moléculas crean sinapsis entre las células nerviosas en el cerebro y entender el comportamiento de las proteínas implicadas en las enfermedades de Parkinson, Alzheimer y Huntington, entre otras cuestiones. Todo esto es posible gracias al desarrollo de la nanoscopía, una técnica que permite estudiar las células vivas en detalle y a escala molecular, un logro impensable hasta hace unas décadas.

De hecho, en 1873, Ernst Abbe estipuló un límite físico para la resolución máxima de la microscopía óptica tradicional: según él, sería imposible llegar a observar una estructura con un tamaño inferior a los 0,2 micrómetros. Mas ahora, Eric Betzig, Stefan W. Hell y William E. Moerner han sido galardonados con el Premio Nobel de química 2014 precisamente por haber logrado superar este límite. Gracias a su legado científico, hoy podemos escudriñar el nanomundo.

En esta ocasión, la Academia Real Sueca de las Ciencias ha reconocido dos méritos distintos. Por un lado, el de Stefan Hell, del Instituto Max Planck para la Química Biofísica, que desarrolló el método microscópico de reducción por emisión estimulada (STED, por sus siglas en inglés). Por el otro, el de Eric Betzig, del Instituto Médico Howard Hughes de Ashburn (EE.UU.), y William Moerner, de la Universidad Stanford, que sentaron las bases, de forma independiente, para la microscopía de molécula individual (single-molecule microscopy).

En el primer caso, dos rayos láser inciden en una muestra biológica: el primero estimula la fluorescencia de sus moléculas, el segundo la anula, excepto la emitida por volúmenes de tamaño nanométrico. El barrido posterior realizado sobre estas regiones produce una imagen con una resolución mayor que la establecida por el límite de Abbe.

Por otra parte, el método desarrollado por Betzig y Moerner se basa en la posibilidad de encender y apagar la emisión fluorescente de una única molécula. Así es posible obtener imágenes separadas de regiones distintas procedentes de una misma muestra, haciendo brillar solo unas determinadas moléculas. La superposición de estas instantáneas produce una imagen final en alta resolución y a escala nanométrica.

En 2006, Betzig utilizó este método por primera vez. La nanoscopía se utiliza actualmente en todo el mundo y, gracias a ella, se producen nuevos avances para el beneficio de toda la humanidad.

Más información en Nobelprize.org.

Fuente: Fundación Nobel

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