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19 de Septiembre de 2011
EcologÍa marina

Océanos «gelatinosos»

Un estudio afirma que las medusas proliferan gracias a su capacidad competitiva frentre a los peces, sometidos a presión debido a la sobrepesca.

La proliferación de las medusas podría deberse a la sobrepesca y a otras alteraciones antropogénicas en los ecosistemas marinos. Si no se revierte el impacto ambiental de la sobreexplotación pesquera, se podría alcanzar una composición marina similar a la de hace unos mil millones de años, con un predominio de los invertebrados.

Un estudio realizado por un grupo de la Universidad de Oviedo analiza con detalle los factores que permiten a los invertebrados competir con éxito frente a los vertebrados, y que en el futuro podrían desequilibrar la balanza hacía una ventaja evolutiva de las medusas. La capacidad de depredación de una especie no depende únicamente de la captura de presas y las tasas de ingesta. La eficiencia con la que la energía obtenida se traduce en un aumento de la masa corporal y capacidad reproductora de la especie, son también factores que indican su capacidad adaptativa y podrían aumentar la ventaja competitiva de las medusas.

Mediante un análisis de datos ya publicados, el estudio ha identificado un conjunto de variables que confiere a las medusas la capacidad de competir en igualdad de condiciones con los peces que también se alimentan de plancton. Estos últimos usan tácticas visuales para detectar a sus presas, y al tener cuerpos compactos, aumentan su velocidad de natación en el momento la captura. Por el contrario, las medusas han optimizado sus tácticas depredadoras cazando mientras nadan y manteniendo una lenta velocidad de desplazamiento. La composición corporal de los invertebrados, con mucha más agua que carbono orgánico, les permite impulsar su cuerpo en el agua, creando una corriente que les facilita el transporte de sus presas hacia sus tentáculos orales.

Los autores del estudio apuntan al hecho de que estos depredadores táctiles dominaban los océanos hace un millón de años, antes de la aparición de los peces. El estudio advierte que si no se contrarrestan los efectos ecológicos de la sobrepesca, los ecosistemas marinos podrían estar pronto dominados por las especies «gelatinosas».

Más información en Science

Fuente: Agencia SINC

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