26 de Agosto de 2022
Medicina

Presentan los síntomas más frecuentes de las 6 principales enfermedades cardiovasculares

La Asociación Estadounidense del Corazón destaca la importancia de que las personas reconozcan diversos síntomas para diagnosticar de forma precoz las dolencias cardiovasculares y mejorar su pronóstico.

Entre los síntomas más típicos que aparecen en varias dolencias cardiovasculares, destaca el dolor repentino en el pecho. [Istockphoto/Suze777]

Las enfermedades cardiovasculares son la primera causa global de muerte, entre las cuales destaca el infarto de miocardio y el ictus. Se estima que en torno a 18 millones de personas mueren cada año en el mundo por estas dolencias, lo que supone el 32 por ciento de todos los fallecimientos. En España, casi 120.000 individuos murieron por esta causa solo en el año 2020, siendo la primera causa de muerte y la segunda de hospitalización.

Las enfermedades cardiovasculares pueden manifestarse de multitud de formas clínicas, objetivas (signos) y subjetivas (síntomas). Saber reconocer ciertos síntomas como indicios de sospecha de una posible dolencia cardiovascular resulta de vital importancia para buscar con urgencia asistencia médica. Un rápido diagnóstico y tratamiento de estas enfermedades mejoran de forma notable las probabilidades de supervivencia y de vivir con una mejor calidad de vida. En el ictus, por ejemplo, por cada 15 minutos de retraso en su tratamiento se pierde un mes de vida libre de discapacidad.

La Asociación Estadounidense del Corazón presenta en la revista Circulation el conocimiento científico más actual sobre las manifestaciones subjetivas más comunes, notificadas por los pacientes, de las seis principales enfermedades cardiovasculares: el infarto de miocardio (enfermedad de las arterias coronarias), el ictus, el fallo cardíaco, las enfermedades de las válvulas cardíacas, las arritmias cardíacas y las enfermedades vasculares periféricas. Ciertos síntomas, como la fatiga, la sensación de dificultad respiratoria, la ansiedad, la depresión o el dolor en el pecho suelen estar presentes en varias de estas dolencias. Esto contrasta con el conocimiento de la población general, que solo relaciona algunos de estos síntomas, como el dolor en el pecho, con las enfermedades cardiovasculares. Otros síntomas típicos, menos conocidos, son las náuseas, el sudor o el aturdimiento.

La aparición de estas manifestaciones subjetivas varía según el sexo, la etnia y la edad y también pueden evolucionar a lo largo del tiempo, en meses o años. Una diferencia clave que encontraron los investigadores es que las mujeres suelen mostrar síntomas más atípicos que los hombres en infartos cardíacos o ictus. Además, algunas señales que las personas no suelen asociar a enfermedades cardiovasculares, como la ganancia de peso o las alteraciones del sueño, pueden ser de utilidad para predecir complicaciones urgentes en ciertos pacientes que requieran hospitalizaciones. Por otro lado, la depresión, uno de los síntomas más frecuentes asociados a las enfermedades cardiovasculares, o las alteraciones cognitivas pueden dificultar, a su vez, la detección de otras manifestaciones subjetivas que aparezcan por primera vez o que cambien con el tiempo.

Más allá de la importancia de reconocer desde el principio los citados síntomas cuando aparecen, también es importante monitorizar cambios en estos a lo largo del tiempo en personas con dolencias cardiovasculares para prevenir o identificar de forma precoz posibles complicaciones. Estos son los síntomas asociados a dichas enfermedades que más notificaron los pacientes:

Infarto de miocardio: Se produce la destrucción del tejido muscular del corazón por un déficit de riego sanguíneo. La señal más frecuente y típica es el dolor en el pecho que puede irradiar hacia el brazo, el hombro, la mandíbula o el cuello. Este dolor puede percibirse como una sensación de presión o de malestar. Además de este síntoma, también pueden aparecer sudor o sudor frío, sensación de falta de aire, aturdimiento, fatiga y náuseas. Las mujeres suelen experimentar sensaciones más diversas, más allá del dolor en el pecho, que aquellos que sienten los hombres.

Enfermedades de las válvulas cardíacas: La afectación de una o varias válvulas cardíacas altera el bombeo de la sangre. En los casos más leves, pueden no aparecer síntomas durante años. La dificultad respiratoria es el más común. Otras manifestaciones subjetivas comunes son la intolerancia al ejercicio físico o el dolor en el pecho.

Fallo cardíaco: El corazón es incapaz de bombear la sangre con normalidad. El síntoma más típico y frecuente es la dificultad respiratoria. No obstante, pueden aparecer otros mucho más sutiles que hagan sospechar esta dolencia de forma más temprana: vómitos, falta de apetito, molestias gastrointestinales, náuseas, fatiga, cansancio extremo con ejercicio ligero, hinchazón del cuerpo, insomnio, dolor en el pecho o en otros lugares, cambios de humor (depresión y ansiedad) y alteraciones cognitivas, como problemas de memoria o niebla mental. Al igual que con el infarto de miocardio, las mujeres experimentan síntomas más variados y atípicos, como los trastornos del ánimo o dolor en otras zonas del cuerpo distintas del pecho.

Ictus: Se produce el daño de una región del cerebro por un déficit de riego sanguíneo (ya sea por un trombo o por una hemorragia). Requiere atención médica inmediata. Los síntomas más frecuentes y típicos son debilidad de un brazo, alteración en el habla y asimetría de la cara (un lado de la boca se queda torcido). Otras manifestaciones subjetivas que pueden aparecer son mareos, confusión, pérdida del equilibrio y de la coordinación y alteraciones bruscas en la visión. En las mujeres es más frecuente que surjan otros síntomas atípicos, como dolor de cabeza o trastornos del estado mental.

Arritmias cardíacas: Alteraciones en el ritmo normal del corazón. Son típicas las sensaciones de palpitaciones, aleteo en el pecho o latidos anormales, con frecuencia rápidos e irregulares, aunque también pueden aparecer latidos más lentos de lo normal. Otros síntomas comunes son mareos, fatiga o dificultad respiratoria. Con menor frecuencia pueden presentarse dolor en el pecho, ansiedad o desmayos.

Enfermedades vasculares periféricas: Alteraciones de los vasos sanguíneos de las extremidades que dificultan el trasporte de la sangre. Pueden no manifestarse síntomas al principio. Cuando existen, los más típicos son dolor en las piernas y en los pies. También puede aparecer sensación dolor en los músculos de la pantorrilla al hacer ejercicio, que cesa al descansar, pesadez de las extremidades, fatiga y molestias.

Esther Samper

Referencia: «State of the science: The relevance of symptoms in cardiovascular disease and research: A scientific statement from the American Heart Association»; Corrine Jurgens et al. en Circulation, vol. 146, 18 de agosto de 2022.

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.

Responsable: Prensa Científica, S.A. Finalidad: enviarle por correo electrónico los boletines que haya solicitado recibir. Derechos: tiene derecho a acceder, rectificar y suprimir sus datos, así como a otros derechos, como se explica en la información adicional y detallada que puede consultar en nuestra Política de Privacidad.