6 de Junio de 2013
MICROBIOLOGÍA

Proliferar en el veneno

Una arquea sobrevive en medios ricos en perclorato, una sustancia tóxica para la mayoría de los seres vivos.

Archaeglobus fulgidus [Alfred Pasieka/Science]

El perclorato, una molécula muy energética que se emplea en la fabricación de explosivos y combustibles para cohetes, constituye una fuente de alimentación para ciertos microorganismos primitivos. Un grupo de investigadores ha demostrado en Science que cierta arquea, o arqueobacteria (un grupo ancestral de microorganismos distintos de las bacterias) puede crecer sin dificultad en un medio rico en perclorato. En concreto, Archaeoglobus fulgidus absorbe este compuesto y obtiene energía al reducirlo y transformarlo en clorito. El hecho de que A. fulgidus y otros microorganismos semejantes medren en las fumarolas hidrotermales del fondo oceánico, así como en otros ambientes con temperaturas extremadamente altas, como los yacimientos petrolíferos o las zonas donde las rocas calientes transforman el agua en vapor, tal vez explique por qué no existe más cantidad de perclorato en la Tierra.

Es la primera arquea conocida que se alimenta de perclorato, aunque ya se sabía de otros microorganismo que lo hacían. Algunas bacterias emplean la misma estrategia e incluso producen una enzima especial que les ayuda a descomponer con rapidez el clorito resultante (que de otro modo resultaría dañino para las células). Tal reacción da lugar a oxígeno como producto secundario. A. fulgidus, que no puede tolerar el oxígeno, utiliza una sustancia distinta para degradar el clorito, en concreto, ciertos compuestos de azufre que se hallan presentes en los ambientes donde vive.

A. fulgidus tal vez corresponda a una forma de vida primitiva en la Tierra que habría surgido antes de la aparición de la fotosíntesis. Cuando las algas hicieron aumentar la concentración de oxígeno en la atmósfera, los antepasados de la arquea se habrían visto obligados a «escapar» hacia las zonas más oscuras, profundas y calientes del planeta. También se han hallado abundantes depósitos de perclorato en Marte. Lo cual hace pensar que esta sustancia, tóxica para los humanos, sirve de fuente de alimentación a algunos microorganismos marcianos.

Se trata de una idea que no se puede descartar. La superficie de Marte es demasiado fría para que la arquea en cuestión sobreviva (lo que explicaría la abundancia de perclorato en el planeta). Pero el descubrimiento del microorganismo aumenta las posibilidades de que otras formas de vida medren en el planeta muy por debajo de la superficie que contiene perclorato.

Más información en Science

— David Biello

Fuente: Scientific American

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