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19 de Enero de 2017
NEUROLOGÍA

¿Qué papel tienen las hormonas en la agresividad maternal antes del parto?

La agresividad maternal no se produce por la interacción entre la madre y las crías, como se pensaba, sino por las hormonas, que actúan sobre el cerebro antes del parto.

La hormona prolactina y los lactógenos placentarios, hormonas parecidas a la prolactina producidas por la placenta, actúan sobre el cerebro femenino durante la gestación provocando cambios en el comportamiento y en la función mental de las madres, entre ellas, la agresividad o la motivación para cuidar a las crías.[iStock/ Feverpitched]

Los lactógenos placentarios y la prolactina modulan el cerebro femenino durante la gestación provocando cambios en el comportamiento y la función mental de las madres. En concreto, se ha observado que incrementan el nivel de agresividad y la motivación para cuidar a las crías. Así lo indican los resultados de un estudio realizado en ratones por investigadores de la Universidad Jaume I de Castelló y publicado en la revista Brain Structure and Function.

La prolactina es una hormona segregada por el cerebro que participa en el desarrollo de las mamas y la producción de leche; los lactógenos placentarios son moléculas de estructura similar a la prolactina, pero producidas por la placenta. Con este estudio, los autores han demostrado la acción directa de estas hormonas sobre ciertas regiones del cerebro para incrementar la tendencia instintiva de las madres para cuidar y proteger a sus hijos. Conocer los lugares específicos donde actúan estas substancias es crucial para comprender, y en un futuro tratar, posibles procesos patológicos relacionados con la maternidad. Como es bien conocido, la «tormenta hormonal» que se produce durante el embarazo puede generar alteraciones del estado de ánimo vinculadas a estados depresivos preparto y posparto.

Los investigadores cartografiaron las regiones del encéfalo sensibles a estas hormonas en hembras de ratón durante todo el ciclo reproductivo, así como en hembras vírgenes, y comprobaron las diferencias entre ellas. «Para llevar a cabo esta cartografía hemos usado una técnica que detecta las células que responden con éxito a hormonas como la prolactina, que es clave para desencadenar todos los procesos vinculados con la maternidad», explica Hugo Salais López, primer autor del trabajo.

La mayor parte de los centros del llamado cerebro sociosexual son hiperactivados por los lactógenos placentarios ya durante la gestación, de forma que en el momento del parto la función cerebral de la hembra está modificada para facilitar una actitud y un comportamiento exacerbadamente maternales: hiperagresividad para defender a las crías y una elevada motivación para mantener contacto con ellas, limpiarlas, abrigarlas y amamantarlas.

Más información en Brain Structure and Function (artículo técnico) y De ratones y humanos (blog de Carmen Agustín Pavon).

Fuente: Universidad Jaume I de Castelló.

[Vídeo: Universidad Jaume I]

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