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23 de Mayo de 2019
Salud ambiental

Relacionan la contaminación atmosférica con la ansiedad infantil

Al parecer, la polución ocasionada por el tráfico aumentaría los niveles de un compuesto presente en el tejido cerebral, hecho que podría alterar el estado anímico de los preadolescentes.

Un nuevo estudio relaciona la calidad del aire con la aparición de trastornos de ansiedad en preadolescentes. Al parecer, los contaminantes atmosféricos podrían alterar la química del cerebro. [iStock/Toa55]

Como sabrá el lector, la mala calidad del aire impacta sobre la salud de gran parte de la población mundial. Sin embargo, algunos colectivos de la sociedad, como niños y adolescentes, presentan una mayor vulnerabilidad. En concreto, la polución ocasionada por vehículos de motor podría alterar la química cerebral de los más pequeños, hecho que favorecería la aparición de trastornos de ansiedad. Así concluye una investigación publicada, en tiempo reciente, por la revista Environmental Research.

En el estudio, liderado por Kim M. Cecil y su equipo, de la Universidad y el Centro Médico-Hospitalario Infantil de Cincinnati, participaron 145 adolescentes, 60 de los cuales fueron mujeres, nacidos entre 2001 y 2003, de etnia caucásica en su mayoría. Los voluntarios proporcionaron información acerca de su estado de salud y bienestar, las características de la vivienda y el historial residencial, así como la presencia de humo de tabaco en su entorno familiar. Ello permitió a los científicos estimar la exposición a los compuestos contaminantes emitidos por el tráfico durante los primeros 12 años de vida de los infantes.

Una vez alcanzada esta edad preadolescente, los investigadores midieron, mediante técnicas de neuroimagen, los niveles de distintas sustancias en la corteza cingulada anterior, implicada en el control de la conducta y las emociones.

De acuerdo con los resultados, la contaminación atmosférica aumentaría la concentración de mioinositol en el cerebro. Este compuesto se halla en las células gliales, encargadas de modular y sustentar la función neuronal. Para Cecil y sus colaboradores, el incremento de mioinositol sugiere la presencia de un mayor número de estas células en el tejido cerebral, hecho que ocurre en situaciones de inflamación.

Asimismo, dicha alteración metabólica se relacionó con un aumento de los niveles de ansiedad. En concreto, un 12 por ciento.

No obstante, a pesar de las implicaciones del hallazgo para la salud de los más jóvenes, los autores destacan que el reducido tamaño del grupo de participantes no permite extender los resultados a toda la población. Además, el modo en que los compuestos contaminantes aumentan la concentración de mioinositol, así como el mecanismo mediante el cual esta sustancia regula la aparición de los síntomas de la ansiedad, permanecen aún por esclarecer.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Myo-inositol mediates the effects of traffic-related air pollution on generalized anxiety symptoms at age 12 years» de K. J. Brunst et al., en Environmental Research; 175, pp-71-78, publicación avanzada en internet el 11 de mayo de 2019.

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