17 de Noviembre de 2021
Medicina

Revelan cómo dos personas con VIH pudieron controlar al virus tras cesar el tratamiento

Dos respuestas inmunitarias diferentes consiguieron mantener a raya al VIH durante años sin necesidad de terapia antirretroviral

Foto [iStock/Artem_Egorov]

En los 40 años que han transcurrido desde que se detectaran los primeros casos de SIDA (en 1981) los avances en el tratamiento de esta enfermedad infecciosa han supuesto toda una revolución. La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana, más conocido como el VIH, pasó de ser prácticamente una sentencia de muerte a convertirse en una afección con la que es posible tener una vida normal. Los diversos tratamientos antirretrovirales han conseguido darle la vuelta de forma radical al pronóstico asociado al SIDA, que ha causado la muerte a alrededor de 40 millones de personas en el mundo desde que el VIH saltó a los humanos.

Gracias al tratamiento precoz con antirretrovirales, las personas infectadas con el VIH no tienen por qué sufrir SIDA y pueden estar perfectamente sanas y tener una esperanza de vida normal. Tanto es así que aquellos individuos que consiguen tener una carga viral indetectable mediante la terapia antirretroviral dejan de transmitir el virus.

Sin embargo, alcanzar la supresión del VIH suele implicar la ingesta de por vida de medicamentos que no están exentos de efectos adversos y pueden dejar de ser efectivos con el tiempo, por la aparición de resistencias. No ocurre así en todos los casos, existe un grupo muy especial y reducido de personas, llamadas «controladores de élite excepcionales», que son resistentes de forma natural al VIH. Pese a estar infectados, no muestran síntomas y mantienen bajo raya al virus evitando su replicación, sin tomar tratamientos. Además, en torno al 5-15 % de los individuos infectados por el VIH pueden ser controladores postratamiento. Es decir, si siguen un tratamiento de choque y muy precoz frente al VIH estas personas pueden controlar al virus tras dejar la medicación.

El gran inconveniente es que, por ahora, no se puede anticipar quiénes podrían ser controladores postratamiento y quiénes no. Se desconocen muchos detalles sobre qué mecanismos actúan en el cuerpo humano para que sea posible el control del VIH tras interrumpir el tratamiento. Una de las hipótesis que se barajan es que estas personas tienen respuestas inmunitarias potentes frente al virus lo que permitiría mantener sus niveles bajos en sangre de manera duradera, limitando la replicación ocasional de este.

Esta información podría resultar esencial para desarrollar inmunoterapias que lograsen suprimir al VIH al máximo y no fuera necesaria la terapia antirretroviral de por vida. Ahora, un reciente estudio publicado en la revista Nature Medicine arroja varias pistas sobre qué ocurre en las personas que logran mantener a raya al virus durante años tras cesar la terapia antirretroviral.

Investigadores de Estados Unidos y Canadá seleccionaron para su estudio clínico a dos personas que se infectaron con el VIH, empezaron la terapia antirretroviral enseguida y la mantuvieron durante más de seis años. En ese tiempo, ambos hombres consiguieron mantener al VIH en niveles indetectables. Los científicos querían averiguar, bajo una estrecha supervisión médica, si conseguirían controlar al virus tras cesar la medicación y, de ser así, qué mecanismos serían los responsables de este fenómeno. El ensayo tuvo una duración de cuatro años para una persona y de más de cinco para la otra. En ese tiempo, cada 2-3 semanas se realizaba un control médico y un estudio de diferentes parámetros como la carga viral (para comprobar si existían rebotes del VIH, en los que volvía a detectarse en sangre) o la respuesta inmunitaria.

A lo largo de los años, los participantes lograron controlar con más o menos éxito el VIH. Uno de ellos sufrió rebotes virales limitados y transitorios durante tres años y medio, momento a partir del cual comenzó a tomar una dosis subóptima de antirretrovirales sin comentarlo inicialmente a los responsables del ensayo clínico. Los análisis genéticos de las secuencias de la envoltura del VIH en el plasma mostraban que existía evolución del virus (con aparición de nuevos mutantes) y también se producía, con el tiempo, la reactivación de virus en lugares donde anteriormente estaban inactivos (regiones conocidas como «reservorios virales»). El otro paciente mantuvo casi completamente a raya al VIH durante cerca de 4 años, hasta que sufrió una nueva infección por una cepa diferente de VIH (un fenómeno conocido como «superinfección»).

Los investigadores observaron que cada uno de los dos pacientes controlaba al VIH de forma diferente. Uno de ellos presentaba altos niveles de linfocitos T CD8+ o citotóxicos, células inmunitarias que se encargan de destruir células infectadas por virus o bacterias. El otro paciente tenía unos niveles considerablemente más bajos de linfocitos T CD8+. No obstante, este presentaba una potente respuesta inmunitaria humoral, en la que los linfocitos B se transformaban en células plasmáticas y estas producían grandes cantidades de anticuerpos (inmunoglobulinas G o IgG) neutralizantes que controlaban al virus, hasta que se produjo la superinfección.

El estudio pone de manifiesto la gran diferencia en las respuestas inmunitarias entre ambos pacientes a la hora de controlar al VIH y el riesgo de rebote del VIH a largo plazo que tienen las personas infectadas sin carga viral detectable, pero que cesan el tratamiento durante años. Dado que no puede asegurarse que pueden mantener bajo control al virus de por vida, son necesarias pruebas periódicas para monitorizar los niveles de VIH y confirmar que estos se mantienen bajos.

Por otra parte, dada la posibilidad de que los pacientes tomen antirretrovirales sin comentarlo al equipo de investigación, los científicos aconsejan la realización de test rutinarios de estos fármacos para evitar así datos incorrectos en los estudios. También recomiendan estos tests a los individuos con tratamiento crónico contra el VIH para averiguar si este se interrumpe temporalmente o si se toma a dosis inferiores a las recomendadas, ya que podrían aumentar el riesgo de aparición de resistencias virales.

Los autores subrayan la importancia de realizar más estudios similares, con un número mucho mayor de personas, para profundizar aún más en los diferentes mecanismos que podrían estar involucrados en el control del VIH en ciertas personas sin tratamiento. También comentan que sería más informativo contar con datos del sistema inmunitario y del virus antes de que se comenzase con la terapia antirretroviral.

 

Esther Samper

Referencia: «Distinct mechanisms of long-term virologic control in two HIV-infected individuals after treatment interruption of anti-retroviral therapy», Jana Blazkova et al. en Nature Medicine, publicado en línea, 28 de octubre de 2021.

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