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16 de Junio de 2021
Biología marina

Señales de audio descubren quizás una población desconocida de ballenas azules

Pese a su tamaño, las ballenas azules no son fáciles de observar. La red de hidrófonos que espían si se hacen ensayos nucleares parece revelar la existencia de una población de ballenas desconocida hasta ahora.

El esqueleto de una ballena azul pigmea (varada en 1992 en una playa australiana), expuesto en el Museo de Melbourne [Jeffrey, CC 2.0].

En la inmensidad del océano se pierden hasta las ballenas azules, así que es correspondientemente poco lo que se sabe de ellas: ¿cuántas viven aún en los mares del mundo?, ¿a qué subespecie, a qué grupo pertenecen? No se tiene una respuesta exacta para muchas de esas preguntas. Por eso es posible aun hoy en día que se descubran poblaciones enteras, hasta ahora desconocidas, de esos mamíferos marinos. Y si es posible, es gracias a los micrófonos submarinos que funcionan ininterrumpidamente desde hace mucho y registran repetidamente los cantos de estos animales, que se diferencian según la población concreta a que pertenezcan.

Un equipo de científicos presenta en Scientific Reports un posible grupo pasado por alto de ballenas azules pigmeas (Balaenoptera musculus brevicauda). Ya se propuso hace unos pocos años que en torno al atolón de Diego García había cantos que no coincidían con los ya conocidos. El nuevo análisis parece confirmar que es así: definirían una «población acústica» desconocida hasta ahora. 

Pese a lo que da a entender su nombre, el tamaño de las ballenas azules pigmeas, que miden más de 20 metros de largo, es imponente. Los cantos estudiados por Emanuelle Leroy, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sidney, y sus colaboradores se diferencian, según su análisis, tanto de los de las poblaciones ya conocidas de esa especie como de los de otras ballenas. Los dominios del nuevo grupo se extenderían por una vasta región triangular cuyos vértices son el archipiélago de Chagos en el oeste (al que pertenece Diego García), Sri Lanka en el norte y las costas septentrionales de Australia, a la altura de Kimberley, al sudeste.

Leroy y sus colaboradores han utilizado los registros de la red de sensores de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares. Los cantos de esta posible nueva población de ballenas aparecen en las grabaciones desde hace casi veinte años; escriben los científicos que «son un componente esencial de los paisajes sonoros submarinos del océano Índico tropical». Deducen que se trata de una unidad cerrada, no de una agrupación espontánea. Los investigadores han podido determinar los recorridos de esas ballenas basándose en los diferentes lugares en que se oyen sus cantos característicos a lo largo del año.

De confirmarse las conclusiones del análisis de los sonidos por Leroy y sus colaboradores, el número de poblaciones diferenciadas de ballenas azules pigmeas pasaría de cuatro a cinco. Las cinco poblaciones se diferencian acústica y espacialmente: se reparten el Índico, aunque en el centro del océano, alrededor del archipiélago de Chagos, se superponen. Leroy y sus colaboradores le han dado a esa población cuya existencia sus análisis parecen refrendar el nombre de estas remotas islas, que se encuentran muy al sur de la India e incluso de Maldivas. 

Los cantos de las ballenas, eso sí, no siempre se pueden identificar inequívocamente como propios de un grupo (y en ocasiones, ni siquiera de una especie). En opinión de otros investigadores, los sonidos del «grupo de Chagos» corresponden en realidad a una especie de ballena descubierta hace solo unas decenas de años, las ballenas de Omura. En cambio, otros creen que las características emisiones sonoras pertenecen a una de las cuatro poblaciones de ballenas azules pigmeas ya conocidas. Los resultados de Leroy y sus colaboradores se inclinan en contra de estas opiniones, pero solo gracias a pruebas genéticas y nuevas observaciones se podría certificar cuáles de los animales propuestos crean las señales grabadas. Los datos de audio tampoco permiten determinar el número de individuos pertenecientes al «grupo de Chagos».

Jan Dönges

Referencia: «Multiple pygmy blue whale acoustic populations in the Indian Ocean: whale song identifies a possible new population», de Emmanuelle C. Leroy, Jean-Yves Royer, Abigail Alling, Ben Maslen y Tracey L. Rogers, en Scientific Reports11, número de artículo: 8762 (2021).

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