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6 de Noviembre de 2012
Energía

Tecnología espacial para una movilidad sostenible

Una tecnología diseñada para los cohetes Ariane de la Agencia Espacial Europea ha sido aplicada a la fabricación de coches que usan hidrógeno como combustible, en lugar de gasolina.

Maqueta del coche BMW Hydrogen 7, el primer vehículo a hidrógeno liquido que incorpora un depósito de combustible desarrollado con la misma tecnología usada por los cohetes Ariane de la ESA. [BMW/Magna Steyr Aerospace]

Además de ser el elemento químico más abundante en el universo, el hidrógeno es también uno de los componentes más utilizados como combustible para alimentar los motores de los vehículos con rumbo al espacio exterior. En ellos, el almacenamiento del hidrógeno debe ocurrir en tanques de depósito a temperaturas extremadamente bajas, a fin de mantenerlo en estado líquido y evitar así que sus moléculas se evaporen hacia el exterior del vehículo a través de sus materiales. Esto significa construir tanques de almacenamiento específicos bien cerrados y de doble pared, pues cada gota de combustible puede convertirse en un recurso fundamental para el desarrollo completo de las misiones espaciales.

En el caso de los cohetes Ariane de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), este hito tecnológico fue llevado a cabo por la empresa austriaca Magna Steyr, que ahora está aplicando los conocimientos adquiridos a través de dicha experiencia en motores diseñados para correr sobre pistas. Desde hace años Magna Steyr trabaja con la casa alemana de automóviles BMW para fabricar coches que queman hidrógeno líquido en lugar de los derivados del petróleo. Los productos de la combustión de esta clase de motores corresponden en su mayoría a vapor de agua por lo que son insignificantes en términos de contaminación para el medio. Entonces, ¿por qué los automóviles utilizan combustibles fósiles en lugar de esta fuente de energía «verde»?

Actualmente, el mayor reto para los constructores de automóviles es el de conservar el hidrógeno líquido a una temperatura de –253 ºC, por lo que los vehículos requieren de un sistema de refrigeración constante que conlleva un elevado dispendio energético. BMW Hydrogen 7 es el primer modelo de coche construido con la tecnología desarrollada por la empresa austriaca, capaz de almacenar hasta 114 litros de hidrógeno líquido en un depósito recubierto con espuma de poliestireno, un material plástico con propiedades de aislante térmico.

Pese a los buenos resultados obtenidos por el proyecto, los responsables destacan que aún queda por solventar algún aspecto técnico antes de que los vehículos alimentados con hidrógeno líquido se conviertan en una realidad cotidiana de nuestras carreteras. La falta de gasolineras específicas para dichos coches o la exposición del vehículo al calor del Sol durante periodos prolongados (que haría evaporar el combustible, dejando vacío su depósito) representan sólo algunas de las dificultades que todavía impiden el uso de estos vehículos con un nivel prácticamente nulo de contaminación. Con todo, la tecnología desarrollada por Magna Steyr y la ESA para conquistar el espacio exterior puede constituir un primer paso fundamental hacia el desarrollo de una movilidad sostenible aquí en la Tierra.

Más información en ESA

Fuente: ESA

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