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20 de Febrero de 2019
Geología

Un corrimiento de tierras que vaporizó la roca

Un terremoto hizo que una gigantesca cantidad de material rocoso se deslizase. Se generaron entonces unas temperaturas extremas.

El deslizamiento de tierras del monte Daguangbao, en una imagen de Google Earth [Image © CNES / Airbus, Google Maps].

El «Gran Terremoto de Wenchuan (Sichuan)», del 12 de mayo de 2008, se cobró, como poco, 70.000 vidas humanas y causó daños por valor de miles de millones. Fue uno de los mayores terremotos de los últimos decenios: su intensidad fue de 8,2. Hizo que en las montañas de la región se produjesen numerosos corrimientos de tierras y rocas. Destaca uno de esos derrumbes, el que hubo en el monte Daguangbao, como explican Rungiu Huang, de la Universidad  de Chengdu, y su equipo en Earth and Planetary Science Letters. Investigaron testigos de roca del corrimiento, que desplazó un volumen de un kilómetro cúbico de material, y compararon sus datos con los resultados de experimentos de laboratorio con minerales.

El deslizamiento de la roca causó una fricción tan fuerte que las temperaturas de la zona de contacto debieron de llegar, al menos, a los 850 grados centígrados. Con ello, la dolomita (una variante de la caliza) tuvo que vaporizarse en parte y debieron de liberarse dióxido de carbono y de vapor de agua a alta presión. Y esto dio nuevo impulso al derrumbe de la roca, a la que le hacía deslizarse como sobre un cojín de aire y agua; la roca pudo llegar así cuatro kilómetros más allá por el valle. Al mismo tiempo, se derritió una parte de los minerales, que se recristalizarían después de una forma diferente.

Según los investigadores, ese proceso ligado a la vaporización podría explicar por qué muchos corrimientos recorren trechos más largos de lo que se esperaría.

Daniel Lingenhöhl / Spektrum.de

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Spektrum der Wissenschaft.

Referencia: «Superheated steam, hot CO2 and dynamic recrystallization from frictional heat jointly lubricated a giant landslide: Field and experimental evidence», de Wei Hu et al. en Earth and Planetary Science Letters, volumen 510, 15 de marzo de 2019, pñágs. 85-93.

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