7 de Diciembre de 2021
Exoplanetas

Un exoplaneta diminuto y extraordinariamente metálico

Con la mitad de la masa de la Tierra pero una densidad próxima a la del hierro, GJ 367b apenas tarda 8 horas en completar una vuelta en torno a su estrella anfitriona.

Recreación artística del exoplaneta GJ 367b. [SPP 1992/Patricia Klein]

Los astrónomos han descubierto el planeta más pequeño y con más metal hasta el momento: un mundo rico en hierro que está a años luz de la Tierra y que completa una vuelta alrededor de su estrella una vez cada 8 horas. El planeta, conocido como GJ 367b, tiene tres cuartas partes del tamaño de la Tierra, pero es mucho más denso. De hecho se parece más a Mercurio, ya que está compuesto principalmente de hierro y se halla sobrecalentado por la abrasadora radiación de su estrella. Durante el día las temperaturas del planeta alcanzan los 1500 grados Celsius, casi lo suficiente para fundir el hierro.

GJ 367b es el planeta más pequeño más allá del sistema solar cuya composición los científicos han podido determinar, apunta Kristine Lam, astrónoma del Centro Aeroespacial Alemán. Ella y sus colaboradores informaron del hallazgo el 2 pasado 2 de diciembre en la revista Science.

Hsta ahora, los astrónomos han descubierto más de una docena de planetas de período ultracorto: aquellos tan cercanos a su estrella anfitriona que tardan menos de un día en completar una órbita a su alrededor, como GJ 367b. En el caso de este mundo, su naturaleza rica en hierro lo convierte en una especie de «laboratorio planetario» para comprender las condiciones extremas en que los planetas pueden formarse y evolucionar.

El descubrimiento también «muestra nuestra capacidad para medir la masa de planetas diminutos menores que la Tierra», explica David Armstrong, astrónomo de la Universidad de Warwick. «Poder observar tales planetas, a pesar de que se encuentran a años luz de nosotros, es fascinante y promete muchos descubrimientos de planetas similares a la Tierra en el futuro.»

El equipo de Lam descubrió GJ 367b en 2019 utilizando datos del Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito (TESS) de la NASA, que ha detectado 172 de los aproximadamente 4500 planetas que se sabe que orbitan estrellas distintas del Sol. GJ 367b está a más de 9 pársecs (31 años luz) de la Tierra, en la constelación austral de Vela. Los investigadores utilizaron varios telescopios terrestres para confirmar la existencia del exoplaneta y recopilar datos que revelaron su tamaño y masa con un detalle sin precedentes: tiene 0,72 veces el tamaño de la Tierra y 0,55 veces su masa.

Esos dos datos permitieron al equipo calcular la densidad del planeta en más de 8 gramos por centímetro cúbico, cerca de la densidad del hierro y mucho más alta que los 5,5 gramos por centímetro cúbico de la Tierra. GJ 367b probablemente esté hecho de un núcleo de hierro rodeado por una fina capa de roca, quizás con algo de hielo o gas cubriéndolo. «Es bastante inusual», dice Lisa Dang, astrónoma de la Universidad McGill en Montreal, Canadá.

Antes ya se habían encontrado otros planetas extremadamente densos, incluido uno casi tan grande como Neptuno. Pero encontrar una versión en miniatura de estos mundos muestra que los astrónomos han superado sus límites previos en la búsqueda de mundos extremos, dice Lam.

Los teóricos tienen varias ideas sobre cómo se podrían formar los planetas de metales pesados. Podrían haber comenzado como grandes planetas con núcleos de hierro enfundados en vastas capas de roca, antes de que las colisiones con otras rocas espaciales les quitaran la cubierta y dejaran el núcleo de hierro casi desnudo. O la abrasadora radiación de las estrellas de los planetas podría haber arrancado algo de material a medida que se formaban los cuerpos.

La estrella de GJ 367b es una enana roja, más pequeña y fría que el Sol. El equipo de Lam detectó indicios de un segundo planeta orbitando alrededor de ella una vez cada 11 días, pero aún no ha podido confirmar la existencia de ningún otro planeta que no sea GJ 367b.

GJ 367b probablemente no sea un gran lugar para buscar vida extraterrestre, dado su intenso calor y radiación. «Por supuesto que no es un lugar agradable para vivir», dice Lam. Pero el planeta podría potencialmente tener una atmósfera, lo que sería un entorno interesante. Si la superficie del planeta está parcialmente fundida, entonces GJ 367b podría tener una atmósfera dominada por los minerales que hierven de la superficie del planeta, añade Dang. Lam y sus colegas esperan buscar una atmósfera utilizando observatorios como el telescopio espacial James Webb de la NASA, cuyo lanzamiento está programado para el 22 de diciembre.

Alexandra Witze

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con el permiso de Nature Research Group.

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