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21 de Mayo de 2019
Inmunología

Un nuevo avance permitiría desarrollar nuevas vacunas contra enfermedades de transmisión sexual

En ratones, la inmunización por vía cutánea favorecería la acumulación de células del sistema inmunitario en la zona genital, que la protegerían de posibles infecciones.

La administración de una vacuna por vía dérmica podría movilizar las células del sistema inmunitario hasta la zona genital y protegerla frente a enfermedades de transmisión sexual. En la imagen, linfocito T humano. [Flickr/NIH]

La mayoría de patógenos infecciosos entran en el organismo a través de las mucosas. En este tejido, se halla la primera línea de defensa: las células del sistema inmunitario conocidas como linfocitos T CD8+. Estas actúan de forma rápida contra la amenaza, a la vez que atraen otros linfocitos a fin de reforzar la protección.

Ahora, Linda S. Klavinskis y su equipo, del Colegio King de Londres, junto con científicos de las Universidades de Edimburgo, Manchester y Arizona, muestran el modo en que la vacunación por vía cutánea puede estimular la generación y reclutamiento de estas células especializadas del sistema inmunitario en tejidos alejados del sitio de inyección. El hallazgo, publicado por la revista Nature Communications, podría usarse como estrategia para combatir las enfermedades de trasmisión sexual sin necesidad de actuar directamente en el área genital.

En su trabajo, los investigadores inyectaron una copia sintética e inactivada del virus de la inmunodeficiencia humana a en la capa intermedia de la piel o dermis de ratones hembra.

El análisis de varios tejidos permitió a los científicos trazar la ruta de dispersión del microbio tras la vacunación e identificar el mecanismo de defensa del organismo. Así, tanto si la administración se realizó en el lomo o la oreja de los animales, observaron que las pocas copias del virus detectadas en el aparato reproductor activaron células linfoides innatas junto con macrófagos. A su vez, estas células secretaron citoquinas, moléculas capaces de atraer los linfocitos T CD8+ residentes en la piel y preparados para combatir la amenaza presente en el tejido genital.

Klavinskis y sus colaboradores comprobaron que, en efecto, las células movilizadas protegían la mucosa vaginal, pues resolvieron la infección por el virus vacuna, estrechamente relacionado con la viruela bovina, inoculado en la pared de la vagina 14 días después de la vacunación.

Los investigadores destacan que el hallazgo abre nuevas posibilidades para el desarrollo de vacunas. En concreto, permitiría proteger el área de los genitales frente a infecciones sin tener que realizar punciones invasivas y molestas en esta zona.

Asimismo, en un futuro, plantean el diseño de un parche dérmico como método de administración de las vacunas que sustituiría a las temidas agujas. Sin embargo, antes deberán realizarse experimentos adicionales con otros tipos de patógenos a fin de confirmar la eficacia y seguridad del método.

Marta Pulido Salgado

Referencia: «Skin immunisation activates an innate lymphoid cell-monocyte axis regulating CD8+ effector recruitment to mucosal tissues», de M. Zaric et al., en Nature Communications; 10:2214, publicado el 17 de mayo de 2019.

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