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28 de Agosto de 2020
Materiales

Un plástico que se podría reciclar una y otra vez

Un nuevo plástico se podría reciclar sin que su calidad disminuya. El propósito es simple, pero difícil de realizar.

Desde que Parkes creó a mediados del siglo XIX la parkesina (una nitrocelulosa), no ha habido un plástico que pueda reciclarse sin pérdidas de calidad. Ahora se ha anunciado la creación de un plástico que cumple ese deseo [Oosom].

Un nuevo tipo de plástico podría resolver uno de los mayores problemas del reciclado. PBTL es el nombre que se le ha dado, por su composición química. Es posible reciclarlo indefinidamente, según el equipo de Eugen Chen, de la Universidad del Estado de Colorado. Como escriben en Science Advances, su técnica se basa en unas moléculas que contienen azufre convenientemente diseñadas: las tiolactonas bicíclicas. No solo pueden unirse formando las largas cadenas de los plásticos, sino que de forma muy sencilla se separan de la cadena y vuelven de nuevo a ser moléculas separadas. Gracias a ello, se puede procesar el nuevo material sin perder calidad, hecho que no ocurre con los plásticos comunes.

Los plásticos que se usan actualmente, como el polietileno, no son procesables sin perder calidad, ya que no es factible separar sus componentes básicos, sus monómeros. Con el reciclado, las cadenas moleculares van siendo cada vez más cortas, y así se deterioran las propiedades de los plásticos; por ejemplo, se vuelven más blandos e inestables y solo se les puede dar usos menos exigentes. A eso lo llaman infrarreciclado (downcycling): el material no se usa de modo circular, sino en una especie de espiral descendente, que sin vuelta de hoja acaba en la incineradora o en el vertedero.

El PBTL escapa de esa espiral porque no se somete al reciclado la sustancia en sí, no son las cadenas las que se reciclan, sino los ladrillos que los componen. Como ocurre con otros plásticos, las tiolactonas bicíclicas se ensartan formando anillos o cadenas y crean de ese modo un material con propiedades nuevas y deseables. A diferencia de lo que pasa con los plásticos corrientes, se puede realizar la reacción solo con calentar la sustancia en presencia de un catalizador apropiado. De esa forma, el PBTL se descompone en las tiolactonas bicíclicas originales, que se pueden procesar para producir un nuevo plástico sin pérdida de calidad.

La noción de plástico reciclable no es nueva. No obstante, ningún plástico cumplía hasta ahora las exigencias contrapuestas del reciclado de plásticos. Por una parte, no deben romperse si no se los somete a un esfuerzo excesivo, y por otra, tienen que ser suficientemente estables y elásticos para una aplicación técnica. Además, se debe poder controlar con precisión la estructura exacta de la cadena y, con ella, las propiedades de la sustancia. En principio, esto es posible con el nuevo material, escriben Chen y sus colaboradores. Sin embargo el PBTL no resuelve un problema: solo se le puede reciclar cuando se encuentra en forma pura. Una gran parte de los plásticos, en cambio, son materiales compuestos formados por diferentes sustancias.

Lars Fischer

Referencia: «High-performance pan-tactic polythioesters with intrinsic crystallinity and chemical recyclability», de Changxia Shi et al., en Science Advances, 19 de agosto de 2020: volumen 6, número 34, eabc0495.

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