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11 de Enero de 2019
GENÉTICA

Una simple mutación genética ayudó a los humanos a convertirse en corredores de resistencia

Los ratones con la versión humana del gen CMAH pueden correr durante más tiempo sin fatigarse.

[Getty Images]

Hace unos dos o tres millones de años, una especie de primate se trasladó del bosque a la sabana. Fue cuando experimentó un aumentó en la longitud de las piernas, la masa muscular y la amplitud de los pies; y desarrolló glándulas sudoríparas que le permitieron permanecer fresco bajo el sol abrasador de África. También fue en esa época, según investigaciones recientes, cuando una mutación en un solo gen llamado CMAH se extendió por toda la especie. Ahora, un estudio en ratones propone que este cambio genético permitió a los humanos correr largas distancias y cazar a sus presas hasta el agotamiento.

Según el biólogo Ajit Varki, de la Universidad de California en San Diego, la mutación provocó la inactivación del gen CMAH. Varki se preguntó si habría una relación entre ese evento y la capacidad para correr largas distancias. Debido a que todos los humanos compartimos el mismo gen no funcional, no podía comparar la capacidad de correr de varias personas con diferentes versiones del gen. Pero había pasado años estudiando ratones modificados genéticamente que presentaban la misma inactivación de CMAH que los humanos para investigar su papel en la diabetes, el cáncer y la distrofia muscular. Su trabajo apuntaba a una relación entre la pérdida de función del gen y la biología muscular, pero necesitaba pruebas.

«Durante unos diez años he estado intentando convencer a alguien en mi laboratorio para poner a estos ratones sobre una cinta de correr», explica Varki. Cuando finalmente realizó el experimento, observó que, «sin ningún entrenamiento previo, los ratones deficientes en CMAH corrían una vez y media mejor» que los que no presentaban la mutación. Los músculos de los roedores, especialmente los de las extremidades posteriores, utilizaban el oxígeno con mayor eficiencia y mostraban una mayor resistencia a la fatiga.

En 2004, el biólogo Daniel Lieberman, de la Universidad Harvard, planteó la hipótesis de que la carrera, en contraposición a la locomoción bípeda, había desempeñado un papel importante en la evolución humana. Lieberman, que no participó en la nueva investigación con ratones, afirma que es «el primer estudio genético realmente bueno y cuidadoso que se ajusta a nuestras predicciones» sobre la importancia de la carrera en el éxito evolutivo de los humanos modernos.

Jason G. Goldman / Scientific American

Artículo traducido y adaptado por Investigación y Ciencia con permiso de Nature Research Group.

Referencia: «Human-like Cmah inactivation in mice increases running endurance and decreases muscle fatigability: implications for human evolution». Jonathan Okerblom et al. en Proceedings of the Royal Society B, vol. 285: 20181656, septiembre de 2018.

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