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Actualidad científica

  • 19/10/2018 - ECOLOGÍA

    La biodiversidad también puede desestabilizar los ecosistemas

    La riqueza de especies aumenta la estabilidad temporal del ecosistema, pero disminuye su resistencia frente a un aumento de la temperatura.

  • 18/10/2018 - Sordera

    ¿Restaurar la pérdida de audición?

    Experimentos realizados en ratones identifican una proteína cuya estimulación promovería la regeneración de las células sensoriales dañadas por el exceso de ruido o la edad.

  • 17/10/2018 - astronomía

    Pero ¿cómo se forman realmente los planetas?

    Como un coche que pesa el doble que el acero con que lo hicieron, los exoplanetas tienen una masa mucho mayor que el material del que surgen. Este nuevo hallazgo pone en entredicho las teorías de la formación planetaria.

  • 17/10/2018 - Comportamiento

    Por qué vivir en pareja engorda

    Los hábitos comunes que se adquieren durante la convivencia son los responsables del aumento de peso.

  • 16/10/2018 - astronomía

    Grandes penitentes de Europa

    Recuerdan a los nazarenos de una procesión, con sus ropas blancas y sus capirotes. Son unas agudas cuchillas de hielo que se juntan a cientos en neveros o campos de hielo. Y no las hay solo en la Tierra.

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  • Septiembre/Diciembre 2018Nº 21

Adolescencia

¿Joven, herido y cansado de vivir?

Casi uno de cada cinco adolescentes se ha lesionado alguna vez de manera intencionada con cuchillas de afeitar o cigarrillos. ¿Cómo se puede reconocer y ayudar a un alumno que se autolesiona?

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El mes pasado recibí la llamada de una profesora. No sabía cómo actuar. Una de sus alumnas se autolesionaba desde hacía más de año y medio: mediante una cuchilla de afeitar se producía cortes en el antebrazo con regularidad. Durante mucho tiempo, Pía, de 15 años, había logrado ocultar sus heridas bajo la manga larga de sus jerséis o camisetas. Pero una compañera de clase descubrió las marcas en el vestuario, después de la clase gimnasia. Preocupada por su amiga, se lo explicó a la tutora. La profesora buscó de inmediato a la alumna para hablar con ella. Le pidió que le mostrara las heridas y le preguntó el motivo de las lesiones. Pía explicó que cuando se hacía daño conseguía manejar sus sentimientos negativos y tensiones internas. No quiso explicar nada más. La tutora temió por la vida de la adolescente.

En muchos aspectos, esta situación no resulta infrecuente. Según estudios efectuados a escala internacional, gran parte de los educadores y trabajadores sociales en el ámbito educativo se sienten inseguros cuando deben tratar con adolescentes que se autolesionan. Por lo general, reaccionan con espanto, a menudo con compasión y, en parte, con rechazo, repugnancia e incomprensión. Muchos se preguntan si las autolesiones pueden indicar un riesgo de suicidio. Según afirman, habitualmente no saben cómo afrontar la conversación con esos adolescentes y ofrecerles apoyo. Rara vez, los profesionales del mundo de la enseñanza han recibido formación específica para el manejo de estos casos. Sin embargo, casi todos deben enfrentarse a estas situaciones en algún momento.

Las conductas autolesivas durante la adolescencia constituyen un fenómeno común. Un 18 por ciento de los menores de 19 años de todo el mundo, es decir, casi uno de cada cinco, afirma haberse producido conscientemente lesiones físicas durante el último año. Con todo, el porcentaje de los jóvenes que acostumbran a hacerlo con regularidad es mucho menor. Para lastimarse suelen emplear cuchillas de afeitar o cigarrillos, o se aplican desodorante en espray a una distancia mínima de la piel, de modo que se producen quemaduras por el frío. Algunos chicos explican que golpean la pared con la mano hasta que les sangra y sienten alivio. Por lo general, tras estas conductas no subyace la intención de quitarse la vida. Este trastorno se conoce como conducta autolesiva no suicida.

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