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ISTOCK / B-D-S

Numerosas obras literarias, de teatro, películas, canciones, pinturas y otras muchas expresiones artísticas han estado y siguen estando dedicadas al amor y, con él, a los celos, al sexo y a las relaciones de pareja. Pero también la ciencia se ha interesado, desde diferentes perspectivas y disciplinas, por este poderoso instinto humano: los neurocientíficos indagan los circuitos cerebrales que contribuyen a que sintamos amor por otra persona; también investigan cómo actúa el cerebro en el orgasmo. Los etólogos buscan conocer la evolución de las respuestas fisiológicas relacionadas con el sexo y las relaciones de pareja a través de la conducta animal. Y los psicólogos analizan y tratan, mediante psicoterapia, las alteraciones que pueden darse en este terreno de arenas movedizas.

¿Por qué la pareja que elegimos se parece a nuestro padre o madre? ¿Cómo nace el sentimiento de amor de pareja en los adolescentes? ¿Cuál es el origen de los órganos reproductores humanos? ¿Por qué se da tanta importancia al placer sexual? ¿Depende la orientación ­sexual de la genética?

Estas y otras preguntas encuentran respuesta a lo largo de la lectura de los catorce artículos que componen este nuevo volumen de Cuadernos de Mente y Cerebro, en esta ocasión dedicado al amor, a la relación de pareja y a la sexualidad. Para elaborar el monográfico se han seleccionado los trabajos más interesantes y relevantes publicados en los últimos años en Mente y Cerebro e Investigación y Ciencia. También se ha incluido un texto inédito en español [«El sexo en los roedores», por Kelly Lambert].

Según se sabe, el área tegmental ventral y el núcleo accumbens, regiones que se alojan en el centro de recompensa cerebral, se activan durante el orgasmo. Es decir, causan la sensación de placer. Tanto en hombres como en mujeres, «El amor pasa por el estómago; el orgasmo, por la cabeza», resume Elisabeth Stachura, una de las autoras en este número, de manera ilustrativa (página 60). Aunque la fórmula del amor de pareja incluye más factores: psique, ambiente, genes y hormonas, entre otros.

¿Llegará algún día en el que los trastornos del orgasmo o de la excitación sexual se traten mediante técnicas de estimulación neuronal? Todavía queda camino por recorrer, pero, poco a poco, se van cosechando más conocimientos, tanto en el terreno neurobiológico como en el psicológico.

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