Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarle el uso de la web mediante el análisis de sus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúa navegando, consideramos que acepta nuestra Política de cookies .

Actualidad científica

  • 14/12/2018 - VIROLOGÍA

    La versatilidad del virus de la gripe

    Las células infectadas con el virus producen partículas víricas con una gran variedad de formas y de proteínas de superficie, lo que dificulta el tratamiento de la enfermedad.

  • 13/12/2018 - Tecnología

    Un dispositivo para medir nuestra exposición al sol

    Colocado en la piel o la ropa, el pequeño aparato aporta datos sobre la cantidad de radiación ultravioleta, visible e infrarroja que acumula el organismo. Destacan sus múltiples aplicaciones tanto cosméticas como médicas.

  • 12/12/2018 - Climatología

    Oscurecer el sol para enfriar la Tierra: el primer experimento

    Unos investigadores tienen pensado rociar la estratosfera con partículas que reflejen la luz solar. En última instancia, de esta forma se podría reducir deprisa la temperatura de la Tierra.

  • 12/12/2018 - Envejecimiento

    La tenacidad beneficia la salud física

    Las personas de edad avanzada tenaces pero también flexibles en sus objetivos gozan de un espacio vital mayor y, con ello, de más relaciones sociales y actividades físicas.

  • 11/12/2018 - glaciología

    Se acelera la pérdida de hielo de Groenlandia

    Los testigos de hielo, los datos de los satélites y los modelos climáticos revelan la violenta transformación de la vasta capa de hielo.

Síguenos
  • Google+
  • RSS
  • Cuadernos MyC
  • Septiembre/Diciembre 2017Nº 18

Neurociencia

Geografía genética del cerebro

Los primeros mapas sobre la actividad de los genes en nuestro cerebro revelan cuán diferentes somos de los ratones y ponen en entredicho la teoría actual sobre el funcionamiento de nuestra materia gris.

Menear

A medida que leemos, nuestros ojos recorren esta página en búsqueda de pautas que nuestra mente dota de significado. Mientras tanto, el corazón se contrae y dilata, el diafragma sube y baja para regular la respiración, los músculos de la espalda se tensan para mantener la postura, y miles de otras tareas básicas de la vida consciente y subconsciente siguen su curso, todas bajo el control coordinado de unos 86.000 millones de neuronas y otras tantas células de soporte presentes en nuestro cerebro. Para los neurocientíficos, incluso el sencillo acto de leer una revista constituye una hazaña prodigiosa, tal vez uno de los enigmas más difíciles de resolver. En verdad, no podemos explicar cómo piensa el cerebro humano ni por qué un mono no puede razonar como lo hacemos nosotros.

A pesar de haber estudiado en profundidad el cerebro humano durante más de un siglo, los neurocientíficos todavía nos sentimos como exploradores que acabasen de alcanzar las costas de un continente recién descubierto. Los primeros que lo hicieron trazaron las fronteras y contornos más generales. A inicios del siglo XX, el científico alemán Korbinian Brodmann obtuvo cortes de cerebros humanos y los colocó bajo su microscopio para examinar la corteza cerebral, las capas externas de materia gris que controlan la mayor parte de la percepción, el pensamiento y la memoria. Dividió la corteza en varias docenas de regiones, según la topología del órgano y el aspecto que adquirían las células en cada una de ellas cuando se teñían con diferentes colorantes.

Poco a poco se fue viendo que cada región, cada conjunto de células, se encargaba de una serie concreta de funciones. Algunos pusieron en duda que una función estuviera restringida a una localización. Pero el modelo de parcelación se ha puesto de nuevo de moda con la aparición de nuevas herramientas, especialmente la resonancia magnética funcional (RMf), que registra las partes del cerebro que se «iluminan» (consumen oxígeno) cuando leemos, soñamos o incluso mentimos. Esta técnica se ha empleado para construir mapas que relacionan los datos de la RMf con el comportamiento humano.

Una nueva escuela de pensamiento, sin embargo, postula que el cerebro es más parecido a una red social informal que a una red con una división rígida del trabajo. Según esta visión, las conexiones de una neurona con otras, más que su ubicación, determinan su funcionamiento; y el que presenta cualquier región está muy influenciado por la experiencia pasada y la situación actual. De ser cierta esta idea, se esperaría observar actividad superpuesta entre las regiones cerebrales que controlan distintas tareas. Comprobar esta hipótesis entraña dificultad, ya que los circuitos nerviosos son difíciles de trazar y los miles de millones de neuronas humanas presentan tal vez 100 billones de conexiones, o sinapsis. Pero varios proyectos en marcha están desarrollando nuevas técnicas para llevar a cabo este trabajo.

Puede conseguir el artículo en:

Artículos relacionados