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Actualidad científica

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  • Enero/Abril 2018Nº 19

Pediatría

Llantos ­reveladores

Los bebés lloran para llamar la atención, por ejemplo, cuando tienen hambre. Pero los sonidos de esos llantos también pueden revelar problemas de salud.

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¿Dolor, hambre, cansancio o pañales mojados? Según parece, podemos encontrar la respuesta en el teléfono móvil. Investigadores de la Universidad de Yunlin, en Taiwán, han creado una aplicación para teléfonos inteligentes que, según explican, es capaz de distinguir por qué lloran los niños de hasta seis meses de edad. El «traductor de lloros infantiles» (Infant Cries Translator) examina las frecuencias de los chillidos de los bebés en busca de oscilaciones acústicas. Finalmente, compara los resultados con un banco de datos y determina el motivo del llanto. El programa también registra la valoración que los padres hacen del servicio, lo que contribuye a que mejoren sus estimaciones en crisis posteriores. En el caso de los recién nacidos, el porcentaje de aciertos asciende a un 92 por ciento, han hallado los investigadores a partir de las respuestas de los usuarios de la aplicación. Sin embargo, a medida que el niño crece, ese porcentaje desciende de manera notable.

Una empresa española ofrece un programa similar llamado Cry Translator («traductor de llantos»). Al parecer, este sistema, que además de poder usarse en los teléfonos móviles inteligentes se puede utilizar en los intercomunicadores de bebé, determina en pocos segundos si el retoño llora por hambre, sed, malestar, estrés o aburrimiento. A su vez, aconseja a los progenitores sobre la manera de mitigar el lloro del pequeño.

Aunque es posible que en un primer momento estas técnicas suenen bastante ridículas, se basan en datos científicos. Según se ha descubierto, el llanto de los bebés esconde una gran cantidad de información. A diferencia de los diseñadores de aplicaciones para teléfonos inteligentes, los científicos de este ámbito centran sus estudios en los problemas de salud; entre ellos, alteraciones neurológicas y defectos genéticos. La ventaja que proporciona un análisis del llanto frente a otras investigaciones más usuales es que se evita exponer al niño a exploraciones desagradables o, incluso, peligrosas.

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