Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

ISTOCK / CHRISTINLOLA

Con apenas un año de vida, Daniel sabe distinguir el coche que conducen «mamá» y «papá» de entre una decena de vehículos estacionados en la planta de un garaje. También, claro está, reconoce a sus padres en una reunión de amigos; se abre paso entre las piernas de los invitados y llega contento hasta donde se halla su madre junto con otros convidados. En cambio, Melchor, Gaspar y Baltasar le inquietan. La pasada cabalgata de Reyes fue la primera vez que los veía. Daniel, pero también algún que otro crío, rompió a llorar. Otros pequeños, en cambio, sonreían a sus majestades. ¿Qué pasa por la mente y en el cerebro de un bebé? ¿Cómo y cuándo adquiere capacidades cognitivas complejas, entre ellas, reconocer caras o decir palabras? ¿Qué le hace reír? ¿Y llorar? ¿De qué modo pueden estudiarse estos fenómenos?

Las investigaciones de las últimas décadas demuestran que no solo los bebés de meses, sino incluso los recién nacidos, saben más de lo que se creía hasta no hace mucho. La combinación de métodos de investigación psicológica (entre ellos, el seguimiento de la mirada y la observación de la conducta) con técnicas de neuroimagen están ayudando a desentrañar los procesos cerebrales que subyacen a habilidades cognitivas de origen temprano y que maravillan a padres y conocidos: los bebés perciben la intención de los demás, aprenden a pronunciar las primeras palabras y reconocen voces, olores y caras. Incluso 16 horas después de nacer, un niño puede reconocer un objeto con tan solo utilizar el sentido del tacto, aunque ese objeto se le presente desde un ángulo distinto [véase «Aprender a través de la exploración táctil», por Dereck y Laura Cabrera, pag. 22].

Esta nueva entrega de la colección de monográficos Cuadernos de Mente y Cerebro reúne los artículos más destacados sobre el desarrollo neuropsicológico temprano publicados en las revistas Investigación y Ciencia y Mente y Cerebro. Además, incluye el artículo inédito hasta ahora en español «Los orígenes de la risa», en el que la psicóloga del desarrollo infantil del Colegio Estatal Johnson, Gina C. Mireault, revela por qué las risas y sonrisas aparecen en el rostro de los bebés a los 18meses de vida. Al parecer, no solo es para deleite de los presentes: la capacidad de reír supone un factor importante para el desarrollo social y comunicativo del lactante. El año que viene, puede que Daniel reciba a los Reyes Magos con una tierna e ilusionada sonrisa.

Puedes obtener el artículo en...

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.