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Tras la pista de la conciencia

¿Qué sucede en el cerebro cuando percibimos de manera consciente? ¿Se activan áreas cerebrales especializadas o se produce un trabajo conjunto de conexiones neuronales dispersas?

© FOTOLIA / juanjo tugores

No todas las informaciones con las que nos bombardea el entorno alcanzan nuestra conciencia. El cerebro procesa muchos de los estímulos que nos llegan, sobre todo los más cortos, sin que nos demos cuenta.
Desde hace décadas, todo tipo de científicos, desde neurólogos hasta filósofos, van en busca de los correlatos neuronales de la conciencia. Es decir, de las actividades y los subsistemas del encéfalo que generan experiencias conscientes. Al principio, numerosos científicos creían que existían áreas limitadas y específicas del cerebro destinadas a la percepción consciente. Según estudios más recientes, parece más importante la activación breve y simultánea de conexiones neuronales disgregadas.
Para descubrir cómo se producen las experiencias de percepción subjetivas, los investigadores comparan la reacción de las células ante una señal de entrada consciente e inconsciente. Para ello, suelen utilizar un procedimiento típico en psicología: el enmascaramiento visual. Cuando en una pantalla se muestra el destello de una figura, por ejemplo un cuadrado, y acto seguido se sustituye por otra, pongamos un círculo, el primer estímulo permanece inconsciente. De este modo, los neurólogos identifican regiones cerebrales que se estimulan solo mediante la entrada de información subjetiva. En 2006, Hakwan Lau y Richard Passingham, de la Universidad de Oxford, comprobaron que para la percepción consciente solo se activan zonas concretas de la corteza prefrontal. En sus experimentos presentaron un estímulo objetivo (un cuadrado o un rombo) a 14 probandos sanos; inmediatamente después les mostraron una máscara, es decir, una figura que se solapaba con el contorno del estímulo objetivo, de manera que camuflaba a este último. Los sujetos debían decir cada vez qué figura habían visto antes.

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