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1 de Octubre de 2008
Medicina

Causas de la migraña

Por fin, los biólogos están desentrañando los misterios médicos de la migraña, desde la formación del aura hasta el dolor.

DETROIT FREE PRESS / MCT / LANDOV

En síntesis

La migraña es más que un simple dolor de cabeza. Especialmente insidiosa, presenta varias fases.

Solía considerarse un trastorno vascular, pero la investigación reciente ha demostrado que se trata de un problema neurológico relacionado con una onda de actividad neuronal que se propaga a través del cerebro.

El origen de la migraña puede deberse a una disfunción del tronco encefálico.

Para los más de 300 millones de personas que padecen migrañas, el dolor palpitante y atroz que caracteriza a estas debilitantes jaquecas no precisa descripción. Para quienes no la sufren, la experiencia análoga más parecida podría ser el mal de altura grave: náuseas, fotofobia (sensibilidad a la luz) y un intenso dolor de cabeza que obliga a guardar cama. «Que nadie se muera a causa de la migraña resulta, para quien esté en medio de un ataque, una dudosa bendición», escribió Joan Didion en 1979 en su ensayo In bed («En la cama»), perteneciente a la colección The White Album.

Los registros históricos sugieren que esta enfermedad viene conviviendo con nosotros desde hace, al menos, 7000 años. Sin embargo, sigue siendo uno de los trastornos médicos menos conocidos, peor diagnosticados y tratados de la forma menos adecuada. De hecho, muchas personas ni siquiera intentan buscar un tratamiento médico para su agonía, probablemente porque están convencidas de que los médicos poco pueden hacer para aliviarles, si no se muestran escépticos y hostiles. Didion escribió In bed hace más de tres décadas, pero algunos médicos siguen manifestándose hoy tan indiferentes como entonces: «No tenía ningún tumor cerebral, ni tensión ocular, ni hipertensión ni nada malo en absoluto; tenía, sencillamente, dolores de cabeza provocados por la migraña. Y los dolores de cabeza provocados por la migraña eran, como sabían todos los que no la sufrían, imaginarios».

Por fin, la migraña está empezando a recibir la atención que merece. Parte de ese interés nace de estudios epidemiológicos que ponen de manifiesto la elevada prevalencia de estos dolores de cabeza y el deterioro que suponen para quien los sufre. Un informe de la Organización Mundial de la Salud describió la migraña como uno de los cuatro trastornos médicos crónicos que más merman nuestras facultades. La preocupación aumenta si tenemos en cuenta los gastos que supone; estas jaquecas y sus secuelas cuestan a la economía estadounidense 17.000 millones de dólares en horas de trabajo perdidas, prestaciones por bajas laborales y gastos de atención sanitaria.

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