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1 de Septiembre de 2013
Sueño

Sueños lúcidos

A veces, el durmiente se sabe soñando. Incluso puede influir en los sucesos de sus fantasías nocturnas. El estudio de la actividad eléctrica cerebral revela los procesos neuronales que se esconden tras este estado entre el sueño y la vigilia.

GEHIRN UND GEIST / ANDREAS RZADKOWSKY

En síntesis

Alrededor de 8 de cada 10 personas han tenido al menos una vez sueños lúcidos, es decir, fueron conscientes de sus sueños.

Este estado corresponde a un nivel de consciencia entre el sueño y la vigilia.

Los registros de electroencefalografía descubren que diversas áreas cerebrales cooperan con más fuerza durante los sueños lúcidos que en otras fases del sueño.

Un trompo de acero gira sin parar sobre la pulida superficie de una mesa. Pero, de repente, entra en barrena. ¿O quizá no? Antes de conocerse la respuesta, la pantalla se oscurece; comienzan a desfilar los créditos. Con este enigmático final despide la película Origen, de Christopher Nolan, al espectador. El filme narra, a lo largo de 148 minutos de duración, cómo un grupo de expertos en la consciencia humana manipulan los sueños de otras personas. El trompo sirve al protagonista Dom Cobb (Leonardo DiCaprio) de «test de la realidad». Si el peón no cesa de girar, se encuentra en un sueño; si vuelca, la situación es real.

Algunos individuos se formulan mientras duermen una pregunta similar a la del personaje principal de Origen («¿Estoy soñando?») . Si reconocen que lo vivido no es real, ya que los acontecimientos de sus ensoñaciones resultan demasiado estrafalarios y no poseen sentido alguno, se habla de que han experimentado un sueño lúcido. Estos sujetos son conscientes de que sueñan; incluso pueden influir activamente en los sucesos ficticios, sin por ello despertarse.

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