Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y facilitarte el uso de la web mediante el análisis de tus preferencias de navegación. También compartimos la información sobre el tráfico por nuestra web a los medios sociales y de publicidad con los que colaboramos. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra Política de cookies .

El yo flexible

Durante años se ha creído que la personalidad apenas cambia tras la juventud. Sin embargo, datos recientes revelan que el carácter se halla sujeto a modificaciones a lo largo de la vida. El trabajo, la familia y las relaciones de pareja influyen en este camino

GEHIRN UND GEIST / DANIELA LEITNER

En síntesis

La personalidad no permanece estable a partir de la edad adulta, sino que se desarrolla durante toda la vida. Además de los estudios y el trabajo, los amigos, los familiares y la pareja dejan rastro en nuestra personalidad.

El estudio longitudinal de la personalidad a través de los denominados «cinco grandes» sugiere que los mayores cambios acontecen antes de la edad de 30 años, pero también más allá de los 70 años.

Las personas cambian a lo largo de su vida debido a la maduración biológica, las exigencias del entorno y las experiencias personales. Estas, en parte, dependen del propio individuo, quien las elige según su personalidad.

¿Se considera usted la misma persona que hace diez o veinte años? ¿Tenía de niño el mismo carácter que ahora? Le sugiero la mejor respuesta: «Sí pero no». Seguramente, usted sea la misma persona que en sus años de juventud en algunos aspectos, con gustos y características similares; no obstante, ha cambiado. Es probable que se haya vuelto más sereno o que ahora le gusten cosas que antaño quizá ni le llamaban la atención. Cómo y por qué se transforma la personalidad en el transcurso de la vida son incógnitas que los expertos continúan investigando. Con todo, trabajos recientes revelan que las decisiones relacionadas con formar una familia y la trayectoria laboral influyen en ello.

El concepto de personalidad se refiere a la manifestación de características relativamente estables en la forma de pensar, sentir y actuar. Pero ¿qué significa «relativamente estables»? Pongamos un ejemplo: una mujer joven, la llamaremos Ana, se encuentra sentada en la oficina, frente al ordenador de una mesa meticulosamente ordenada; con empeño desarrolla el informe que le ha encargado su superior. Esta simple descripción no permite deducir nada acerca de la personalidad de nuestra protagonista, a menos que podamos constatar que Ana es siempre ordenada y cumplida en su trabajo. Ello nos certificaría su tendencia hacia la responsabilidad.

Sin embargo, un mismo carácter puede manifestarse de diversas maneras en etapas vitales distintas. Este sería el caso de, pongámosle, Florián. De pequeño era un tipo sociable y gracioso; en su adolescencia y juventud no se perdía ni una fiesta y cambiaba de novia con frecuencia. En la actualidad, ronda los cuarenta años y ese carácter extravertido lo manifiesta de manera diferente: cuando sale de casa, se detiene casi a cada paso para charlar con vendedores y vecinos del barrio. A pesar de que su comportamiento ha cambiado, no puede decirse que su personalidad sea otra.

Los psicólogos cuentan con una batería de cuestionarios para determinar los rasgos esenciales de una persona. Uno de los principales y más utilizados es el inventario de «los cinco grandes» (BFI, de Big Five Inven­tory). Se basa en el modelo de personalidad homónimo, el cual, cómo no, se erige sobre cinco dimensiones generales de la personalidad: extraversión, neuroticismo, apertura a nuevas experiencias, amabilidad y responsabilidad. En un estudio publicado en 2011, la autora del presente artículo junto con Boris Egloff y Stefan Schmukle, de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia y la Universidad de Leipzig, respectivamente, plasmó de qué modo los rasgos arraigados en lo más profundo de un individuo se transforman a lo largo del tiempo.

Puedes obtener el artículo en...

¿Tienes acceso a la revista?

Los boletines de Investigación y Ciencia

Elige qué contenidos quieres recibir.