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1 de Julio de 2010
Neurociencia

Ciegos con visión

En la invidencia por lesión cerebral cabe la posibilidad de la "visión ciega", una extraordinaria facultad de reaccionar ante expresiones faciales e incluso esquivar obstáculos.

KEITH KASNOT

En síntesis

Algunas personas invidentes afectadas por una lesión cerebral presentan visión ciega: reaccionan ante objetos e imágenes que no ven de forma consciente.

La visión ciega permite reconocer bastantes manifestaciones visuales, entre ellas, colores, movimiento, formas sencillas y la emoción expresada por el rostro o el gesto de otro individuo.

Se están cartografiando regiones cerebrales de origen remoto, consideradas responsables de la visión ciega; también se exploran los límites de esa notable facultad.

El vídeo rodado por mi grupo es asombroso: un invidente recorre un largo pasillo sembrado de cajas, sillas y demás parafernalia de oficina. El sujeto, conocido en el mundo médico como «TN», ignora dónde se hallan los obstáculos. Sin embargo, logra esquivarlos limpiamente, deslizándose aquí con cuidado entre una papelera y la pared, rodeando más allá el trípode de una cámara; todo ello sin ser consciente de sus maniobras. TN es invidente, pero está dotado de «visión ciega», una notable capacidad para responder a los estímulos visuales sin ser consciente de ellos.

La ceguera de TN, provocada por dos accidentes cerebrovasculares sufridos en 2003, es de una rareza extrema. Los ictus lesionaron la corteza visual primaria (área alojada en el occipucio), primero en el hemisferio izquierdo, y cinco semanas después, en el derecho. Sus ojos continuaban sanos pero, como su corteza visual ya no recibía las señales que aquellos le enviaban. Quedó completamente ciego.

El experimento en el que TN recorre el pasillo sin tropezar constituye probablemente la demostración más impresionante de visión ciega descrita hasta la fecha. Otros pacientes que han perdido la visión por lesiones en la corteza visual primaria han protagonizado ejemplos menos espectaculares, aunque también inexplicables: respondían a estímulos que no podían ver conscientemente, desde figuras geométricas sencillas hasta la compleja imagen de un rostro que expresaba una fuerte emoción. Se ha logrado inducir un efecto similar en sujetos sanos, mediante la «desconexión» temporal de su corteza visual u otras formas de desorientarla.

En nuestros días, los expertos intentan comprender las diversas facultades perceptivas conservadas por los invidentes con lesión cortical, así como determinar las regiones cerebrales y las vías neurales responsables de la visión ciega. Los conocimientos que se están adquiriendo nos conciernen a todos, pues incluso aunque nunca lleguemos a sufrir una lesión similar a la de TN, las funciones inconscientes manifiestas en él —la pasmosa capacidad de ver sin saberlo— constituyen sin duda una parte constante e invisible de nuestra existencia cotidiana.

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