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1 de Febrero de 2013
NEUROCIENCIA

Mecanismo fino de la memoria

La conexión entre neuronas a través de las sinapsis constituye la base del aprendizaje y de la memoria. ¿Cómo regulan unas proteínas especiales este proceso molecular?

EQUIPO DE AMPARO ACKER-PALMER

En síntesis

La estructura flexible de las uniones sinápticas es la base fundamental de los procesos de aprendizaje y memoria en el cerebro.

Moléculas específicas (los receptores Eph y los ligandos efrina) gobiernan dicho proceso. Se acoplan como anillo al dedo, de modo que desencadenan cambios bioquímicos en las neuronas.

Los complejos efrina/Eph controlan la forma en que los jóvenes axones encuentran su camino a tra­vés del tejido nervioso, estabilizan las sinapsis y regulan en ellas la intensidad de transmisión.

Nada menos que entre 100 y 500 billones, números con 14 ceros cada uno. Los neurólogos cifran en esa cantidad astronómica la suma de sinapsis que acontecen en el cerebro humano. Estos puntos de unión a través de los cuales se ponen en mutuo contacto las miles de millones de células nerviosas del cerebro constituyen la base de la memoria. Pero las neuronas no se hallan conectadas unas con otras de forma fija, al contrario, sus contactos cambian constantemente con el fin de adaptarse a las nuevas circunstancias. En esto consiste la base de todo proceso de aprendizaje. Para describirlo de forma gráfica, del mismo modo que un aumento del tráfico circulatorio exige transformar una estrecha carretera comarcal en una autopista de cuatro carriles, en el cerebro es habitual que las vías con frecuente intercambio de señales se amplíen. Por el contrario, la transmisión de señales a través de vías abandonadas o no utilizadas durante mucho tiempo queda desactivada; la información se olvida.

Con el objetivo de entender los mecanismos bá­sicos del aprendizaje y la memoria, los investigadores se esfuerzan por analizar, hasta el más mínimo detalle, los procesos que tienen lugar en las sinapsis. Ya se conoce bastante bien el modo en que funciona a este nivel la transmisión de señales. En los últimos años, los científicos han podido aclarar también los procesos moleculares responsables de que la complejísima red neuronal reaccione con flexibilidad ante los cambios que suponen unas conexiones en constante renovación.

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