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1 de Mayo de 2011
Mimetismo

Camaleones sociales

La capacidad inconsciente de imitar el lenguaje, los ademanes o los gestos de otras personas nos facilita la relación con los demás; tal mimetismo también puede influir en nuestros hábitos de consumo.

gehirn & geist / emde-grafik

En síntesis

Los investigadores utilizan el concepto de mimetismo para designar la propensión a imitar a los interlocutores.

La imitación provoca simpatía y fomenta las relaciones comerciales. Así, las camareras reciben más propinas si repiten el pedido de sus clientes.

La observación de una acción puede provocar de manera inconsciente un comportamiento similar en el observador: el área cerebral responsable de la percepción de movimientos se halla vinculada a la que gobierna los impulsos motrices.

El parecido entre los miembros de una pareja aumenta con el tiempo. Haga la prueba: si en su círculo de amistades cuenta con una pareja casada o de hecho que convive desde hace años, recupere alguna fotografía antigua de la pareja en cuestión y compárela con una instantánea más actual. Según determinan los estudios psicológicos, el parecido entre las dos personas habrá aumentado con el paso del tiempo.

El asombroso fenómeno fue descrito en los años ochenta del siglo xx por Robert Zajonc. El psicólogo social, junto con Ann Arbor, de la Universidad de Michigan, realizó la siguiente prueba: los participantes debían juzgar a partir de unas fotografías la semejanza física entre los dos miembros de una pareja. Los probandos atribuyeron un mayor grado de semejanza en los rasgos faciales a las parejas que llevaban muchos años de convivencia. Otro resultado a tener en cuenta fue que cuanto más patente resultaba la similitud de la fisonomía de ambas personas —según la opinión de los probandos—, más satisfechos se mostraban los propios miembros de la pareja con su relación.

En 1983, el director de cine Woody Allen llevó a la gran pantalla y a los extremos el «efecto camaleón». En su película Zelig, el personaje principal del largometraje, Leonard Zelig, se adapta psíquica y físicamente a su entorno. Tal es así que cuando coincide con personas obesas, su barriga se hincha de manera mimética.

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